La campaña de la Exhumación

A pocas semanas de la campaña, y con los graves disturbios de Cataluña, ahora el Gobierno se centra en la exhumación de Franco, con la esperanza de recuperarse de la sentencia del procés.

Ante la gran expectación que despierta este gran acontecimiento, el Gobierno ha decidido blindar la Basílica del Valle de los Caídos con un dispositivo de seguridad digno de mencionar para evitar que nadie pueda captar imágenes del excéntrico momento de la exhumación de Francisco Franco.

Cubrirán el techo con una carpa y contarán con un personal muy reducido, el cual tendrá que pasar por un escáner y un detector de metales para que nadie introduzca cámaras, ni grabadores, ni teléfonos móviles. La familia tampoco podrá recoger fotos de tan dramático momento. Tampoco el Gobierno del PSOE ha permitido a la familia cubrir el féretro con ningún tipo de bandera, pese a que querían cubrirlo con la bandera de España.

Desde el Gobierno se pretende realizar este acto con “sobriedad, dignidad y discreción”, pudiendo solo los periodistas de RTVE acceder a la explanada, siguiendo todo desde la entrada al complejo. La cadena pública será la encargada de emitir la señal de todo lo que acontezca en el traslado de los restos. Para ello, se ha trasladado una unidad móvil con 14 cámaras, que captarán la salida de los restos de Franco hasta el helicóptero, para posteriormente trasladarlos y volver a ser enterrados en el cementerio de Mingorrubio.

El aterrizaje en Mingorrubio también estará cubierto por RTVE con 3 cámaras dentro del cementerio y otras 5 cámaras en los exteriores. Siendo en total 22 cámaras las que transmitirán la exhumación de Francisco Franco del Mausoleo del Valle de los Caídos.

La exhumación del féretro dentro de la Basílica del Valle de los Caídos, solo podrá ser recogida por la Agencia EFE.

Se ha preparado un minucioso plan de exhumación, comenzando el jueves 24 de octubre a las 10:30 horas de la mañana y que se prevé que finalice antes de la hora de comer. En el plan colaboran la Guardia Civil, la Delegación del Gobierno, la Policía Nacional y el Grupo 45 del ejército del aire. Hoy de hecho se ha llevado a cabo un pequeño ensayo general para evitar cualquier tipo de error.

Una vez llegado el momento, estarán en el cortejo fúnebre 22 nietos y bisnietos de Franco, que serán recogidos en diferentes puntos y escoltados por las Fuerzas de Seguridad del Estado hasta la Basílica, para evitar cualquier tipo de incidente.

Se han preparado algunas manifestaciones que la Delegación del Gobierno ha de decidir si autoriza o no esas peticiones.

Una vez dentro de la carpa, se encontrarán José Cristóbal Martínez-Bordiu y otro familiar, que supervisarán junto con la ministra de Justicia, Dolores Delgado, que se lleve correctamente todo el proceso. El cuerpo de Francisco Franco será bendecido por el prior benedictino, Santiago Cantera, a petición de la familia.

Todo este acto costará al Estado la cifra de 63.061 euros. El acondicionamiento de la nueva tumba ha costado la friolera de 39.811 euros ya que se encontraba en muy mal estado. El cuerpo se encuentra en una caja de zinc sellada dentro de un ataúd de madera. El tiempo de la exhumación se estima entre 1 y 3 horas aproximadamente.

Ya una vez en el cementerio de Mingorrubio, el prior Cantera y el sacerdote Ramón Tejero, celebrarán tras la reinhumación una misa.

Con este gesto el Gobierno busca cerrar “heridas del pasado” y animar así a su electorado de cara a las elecciones del 10N. Una maniobra poco menos que electoralista y debido a su desacreditación con los últimos acontecimientos de Cataluña.

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