Escándalo en Lugo: José Tomé reaparece en primera fila y desata una tormenta política

Una silla en primera fila ha desatado un terremoto político en Lugo, reavivando una polémica que parecía olvidada. José Tomé, ex presidente de la Diputación y ahora alcalde de Monforte, ocupó un asiento de honor en la presentación de La Vuelta Femenina, un gesto que ha levantado ampollas y provocado duras acusaciones sobre quién representa realmente a la provincia.
La imagen de Tomé, sentado junto a los presidentes de las diputaciones de Pontevedra y Ourense, Luis López Diéguez y Luis Menor respectivamente, ha generado un profundo malestar. Esta posición, reservada habitualmente para las máximas autoridades provinciales, contrasta notablemente con la de otros alcaldes invitados, que ocuparon la segunda fila. La excepción fue la alcaldesa de Ribeira, anfitriona del evento, que también se ubicó en primera línea.
Un asiento que enciende la polémica
El pasado lunes, la presentación de la cuarta edición de La Vuelta Femenina, una de las citas más relevantes del ciclismo mundial, se convirtió en el escenario de una nueva controversia. José Tomé, quien dimitió de la presidencia de la Diputación de Lugo en diciembre tras ser acusado de acoso sexual por seis compañeras, asistió al evento. Aunque su equipo ha insistido en que su presencia era estrictamente en calidad de alcalde de Monforte, el lugar que ocupó ha sido el detonante de una airada reacción.
El Grupo Provincial Popular de Lugo no tardó en denunciar la situación. Aseguraron que Tomé estaba representando al organismo provincial, a pesar de que la Diputación de Lugo no figura como patrocinadora de la prueba. Esta afirmación ha añadido leña al fuego, cuestionando la legitimidad de su presencia en un puesto tan prominente.
Acusaciones cruzadas: ¿Representación o manipulación?
Desde el Partido Popular, la crítica fue directa y contundente. El portavoz provincial popular interpeló a Carmela López, actual presidenta de la Diputación, y a Efrén Castro, vicepresidente, preguntándoles por qué no acudieron a la presentación y, en su lugar, “cedieron la representación institucional a José Tomé”. Las acusaciones fueron más allá, sugiriendo que las actuales autoridades provinciales habrían “encubierto” los presuntos acosos durante meses, lo que, según el PP, invalidaría cualquier excusa para justificar la situación.
Sin embargo, José Tomé y Pilar García Porto, alcaldesa de Antas de Ulla —otro municipio protagonista en La Vuelta Femenina—, han desmentido categóricamente estas acusaciones. Tomé ha reiterado que su asistencia respondía a su rol como alcalde de Monforte, ciudad que será punto de salida de una de las etapas. De hecho, ha sido el propio Tomé quien gestionó la participación de Monforte con Javier Guillén, director general de La Vuelta, quien visitará Monforte próximamente para presentar los detalles de la etapa.
La versión de los alcaldes: Monforte y Antas protagonistas
La alcaldesa de Antas de Ulla, Pilar García Porto, ha calificado las afirmaciones del Partido Popular como un “intento de manipulación” y de “generar una polémica inexistente”. Ha acusado directamente a Ameijide, del PP, de “mentir y manipular para retorcer la realidad”, mostrando su preocupación porque el PP “prefiera centrarse en crear polémicas políticas antes que apoyar un evento deportivo de primer nivel que va a situar a Antas de Ulla y a la provincia en el mapa”.
Monforte, bajo la dirección de Tomé, se prepara para ser un epicentro de La Vuelta Femenina. La salida de la etapa del 6 de mayo se situará en la Praza da Compañía, recorriendo calles emblemáticas como la Rúa Cardenal y la Avenida de Galicia, antes de dirigirse hacia Sarria y Láncara, demostrando el impacto directo del evento en la economía y visibilidad de la región.
El trasfondo de una dimisión sonada
La polémica actual no puede desvincularse de los eventos que llevaron a la dimisión de José Tomé de la presidencia de la Diputación de Lugo. En diciembre, seis compañeras le acusaron de acoso sexual. Una de ellas, según reveló el programa televisivo Código 10, afirmó que Tomé le había exigido acostarse con él para conseguir un puesto de trabajo en el Ayuntamiento de Monforte, del que es alcalde.
A pesar de la gravedad de estas acusaciones, Tomé no renunció a la alcaldía de Monforte, lo que ha mantenido su figura en el ojo del huracán mediático y político. Su presencia en un acto de tal envergadura, y en una posición tan simbólica, inevitablemente reaviva un medio sobre su idoneidad para representar a la provincia, incluso si es solo como alcalde de una localidad protagonista.
Más allá de la carrera: un debate sobre el liderazgo
Mientras La Vuelta Femenina se prepara para arrancar el próximo 3 de mayo, con Galicia como una de sus grandes protagonistas, la atención en Lugo se desvía hacia un debate más profundo sobre el liderazgo y la ética en la política. La disputa entre el PP y los alcaldes de Monforte y Antas de Ulla no solo pone de manifiesto la tensión política, sino que también subraya la importancia de la transparencia y la responsabilidad en la representación pública.
La ciudadanía observa cómo un evento deportivo de alcance internacional se ve empañado por una contienda política que, para algunos, busca distraer de los verdaderos beneficios que la carrera puede aportar a la provincia. La cuestión de quién debe ocupar los asientos de poder y con qué autoridad moral sigue siendo un punto de fricción en el panorama político lucense.
