Antifrau investiga fichaje de exdirectivo de FGC por presuntas irregularidades
La multinacional de transportes ALSA se encuentra en el centro de una tormenta judicial tras conocerse que la Oficina Antifrau de Catalunya (OAC) ha detectado posibles irregularidades en el reciente fichaje de Pere Calvet, exdirector general de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC). La noticia ha sacudido los cimientos del sector y pone en tela de juicio las prácticas de contratación de la compañía.
Este escándalo, que apunta a un posible caso de "puertas giratorias" entre la administración pública y la empresa privada, ha sido destapado tras una denuncia presentada por la CUP ante la OAC. El medio independiente 'Critic' ha sido el encargado de avanzar la información esta semana, confirmando que la oficina antifraude ve indicios de "irregularidades" en la incorporación de Calvet a ALSA.
Las claves de Alsa antifrau investiga fichaje
Un directivo clave en la modernización del ferrocarril catalán
Pere Calvet, ingeniero de formación, es una figura reconocida por su estrecha vinculación y su papel fundamental en la transformación de la antigua FEVE catalana. Bajo su dirección, FGC se consolidó como un referente en gestión ferroviaria autonómica, alcanzando en 2025 la cifra de 100 millones de pasajeros transportados. Su gestión se caracterizó por la apuesta decidida por la puntualidad, la fiabilidad y la innovación, lo que le valió reconocimientos internacionales, como los premios de la Unión Internacional de Ferrocarriles.
Al frente de FGC, Calvet asumió la responsabilidad de consolidar una red que, a pesar de su tamaño relativamente modesto, ha logrado posicionarse entre las mejor valoradas por los usuarios en España. Su liderazgo fue clave para mejorar la experiencia del pasajero y optimizar las operaciones.
Salida polémica y fichaje bajo sospecha
La salida de Calvet de FGC en 2023, tras 12 años en el cargo, estuvo marcada por desavenencias con la Generalitat, principalmente relacionadas con su remuneración. En aquel momento, se destacó que Calvet era el ejecutivo mejor pagado del sector público catalán, con unos ingresos anuales de 151.000 euros. Su marcha generó debate sobre las condiciones laborales y salariales de los altos cargos públicos.
Ahora, su fichaje por ALSA, una de las mayores empresas de transporte de España, ha puesto a la compañía bajo el escrutinio de Antifrau. La sospecha recae en si el nombramiento de Calvet responde a criterios objetivos de mérito y capacidad, o si, por el contrario, existen intereses que van más allá de la mera gestión empresarial.
El debate de las "puertas giratorias"
Este caso reabre el debate sobre el fenómeno de las "puertas giratorias", es decir, el trasvase de altos cargos entre el sector público y el privado, una práctica que a menudo genera controversia y sospechas de favoritismo o tráfico de influencias. La denuncia de la CUP y la investigación de Antifrau sugieren que el fichaje de Calvet podría encajar en este patrón.
Las autoridades investigarán si existieron irregularidades en el proceso de contratación y si este movimiento podría beneficiar indebidamente a ALSA o a Calvet, aprovechando información privilegiada o contactos obtenidos durante su etapa en la administración pública. La resolución de esta investigación podría tener importantes implicaciones para la reputación de ALSA y sentar un precedente en la regulación de los movimientos de personal entre el sector público y el privado.
La alsa actualidad se ve así marcada por una sombra de duda, a la espera de que la justicia aclare los hechos y determine si realmente se han producido las irregularidades que apunta la Oficina Antifrau. El sector del transporte y la opinión pública seguirán de cerca este caso.
