Mónica Oltra vuelve a la política: confirma su candidatura a la Alcaldía de Valencia
Mónica Oltra, figura clave de Compromís y ex vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, ha anunciado este sábado su regreso a la primera línea política. Visiblemente emocionada, confirmó ante sus compañeros de partido, durante el congreso de Iniciativa del Poble Valencià, su decisión de ser candidata a la Alcaldía de Valencia. "Es momento de romper con la oscuridad. Vengo con tres heridas, la de la muerte, la vida y el amor, pero hoy no gana la muerte, hoy gana la vida y el amor y sí, acepto el reto, podéis contar conmigo", declaró, marcando un hito en el panorama político valenciano.
Este anuncio, aunque esperado por muchos, supone un movimiento de gran calado que redefine las estrategias electorales en la ciudad. Oltra se enfrenta a un escenario complejo, donde deberá medir fuerzas con pesos pesados de otros partidos. En el Partido Popular, se perfila la actual alcaldesa, María José Catalá, como candidata, mientras que Juanfran Pérez Llorca se perfila para retener la Generalitat. Por su parte, el PSOE ha apostado por la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, como su baza para disputar la alcaldía a Catalá, una candidata a la que se le atribuye un notable tirón electoral, superior al de la ministra de Ciencia, Diana Morant, quien se medirá con Pérez Llorca.
Paradójicamente, en las filas populares no se interpreta la irrupción de Oltra como una amenaza directa. La visión desde el PP es que su candidatura podría movilizar a un electorado de izquierdas que, de otro modo, podría haber optado por Pilar Bernabé, fragmentando así el voto progresista. A esto se suman las conocidas tensiones entre el PSPV y Compromís, partidos que competirán por el mismo espacio en una Valencia donde Compromís ostenta la segunda fuerza política.
Oltra ha reconocido los "cuatro años de silencio y sufrimiento" vividos desde que dejó sus cargos. Su regreso se produce en un contexto judicial delicado, ya que deberá sentarse en el banquillo de los acusados junto a otros nueve miembros de la Conselleria de Servicios Sociales que ella dirigía. La acusación se centra en un presunto encubrimiento de los abusos sexuales cometidos por su exmarido a una menor tutelada. A pesar de esta circunstancia, la ex dirigente de Compromís ha manifestado que da por cerrados sus asuntos judiciales, afirmando: "Aunque dos juzgados han dicho que las evidencias niegan el relato de la extrema derecha, la jerarquía judicial ha decidido que nuestra pena tiene que ser sentarnos en el banquillo".
La decisión del Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia de acordar la apertura de juicio oral contra ella no ha alterado el plan de regreso, que ya se venía gestando antes de conocerse esta resolución. Compromís ha reaccionado defendiendo la honorabilidad y valía de su líder, atacando la decisión judicial y reafirmando su apoyo incondicional, conscientes de que el futuro de la formación pasa, en gran medida, por su vuelta al primer plano.
Para Mónica Oltra, el calvario judicial parece haber llegado a su fin, y ha expresado su profundo agradecimiento a todas las personas, muchas de ellas "de la calle", que le han "sostenido" y ayudado a levantarse cada día. Ha justificado su regreso como una respuesta a la situación política actual, afirmando: "Cada día de silencio ganan los malos y cada día que no salimos de la cueva, que el miedo nos liga las manos, es un triunfo del fascismo". Además, ha advertido sobre el avance de la extrema derecha, que "está ganando la batalla cultural que ha impuesto su discurso hegemónico", y ha señalado la situación en Gaza como un ejemplo de las "barbaries" que ponen a prueba la resistencia colectiva.
La candidatura de Oltra desafía las convenciones políticas y estatutarias de otros partidos. El secretario general del PPCV, Carlos Gil, ha criticado la "normalización" de situaciones que, a su juicio, deberían ser "incompatibles con cualquier responsabilidad pública", recordando que Oltra se enfrenta a un juicio inminente. Por su parte, figuras políticas como Pilar Bernabé, delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, han calificado el regreso de Oltra como una "buena noticia para la buena política". Candela López, coordinadora de los Comuns, ha destacado su liderazgo y compromiso, enviándole "solidaridad y fuerza" ante lo que considera "lawfare". Lara Hernández, líder del Movimiento Sumar, ha celebrado la noticia como "maravillosa" y le ha animado a "ganar para que València vuelva a tener una alcaldesa que cuide, escuche y trabaje por todas las valencianas y valencianos".
El regreso de Mónica Oltra a la política activa, tras cuatro años de ausencia, marca un punto de inflexión. Su aceptación para liderar la lista municipal de Compromís a la Alcaldía de Valencia, pendiente de un proceso interno en la coalición, no solo representa un desafío personal y judicial, sino también una apuesta por revitalizar un espacio político y confrontar lo que ella define como "oscuridad" y el avance de discursos que considera "fascistas". El tablero electoral de Valencia se reconfigura con la vuelta de una de sus figuras más controvertidas y carismáticas.
