El jefe de la barra de Boca, impedido de ingresar al partido contra Talleres
El avión de Aerolíneas Argentinas acababa de aterrizar en Córdoba con Rafael Di Zeo a bordo. Sin embargo, su viaje relámpago para ver a Boca Juniors contra Talleres terminó antes de empezar. El jefe de la barra brava, con un derecho de admisión vigente, fue interceptado en el aeropuerto. Se le notificó su prohibición de concurrencia al estadio Mario Kempes. Este hecho empaña la previa del encuentro.
La escena se repite. Horas antes del partido entre Boca Juniors y Talleres en Córdoba, un hombre de 63 años, canoso y con el pasaje en mano, se presentó en la zona de embarque de Aeroparque. Al verificar su destino, los funcionarios notaron que se dirigía a la misma ciudad donde Boca jugaría esa noche. La conexión era obvia: Boca vs. Talleres. El aviso no tardó en llegar a las autoridades cordobesas.
El 'Rafa' no pudo con la 'T'
Apenas aterrizó en el Aeropuerto de la provincia Mediterránea, Rafael Di Zeo saludó a los suyos y se subió a una camioneta gris. No llegó a recorrer cien metros cuando una comisión policial, alertada por el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, le informó sobre su prohibición de concurrencia al Mario Alberto Kempes. Los efectivos le labraron un acta en el capot de la camioneta, dejándolo notificado de que no podía acercarse al estadio.
Di Zeo, conocido por su astucia, firmó el acta pero expresó su descontento: “Avisale al Ministro que sé lo que tengo que hacer, soy un perseguido”, espetó a los policías. Añadió: “Pero también decile que el mes que viene ya puedo entrar a las canchas”. Hizo así una clara referencia a la caducidad de su prohibición, que estaría próxima a vencer.
Boca se lleva los tres puntos
Mientras Di Zeo era notificado de su veto, en el césped del Kempes se jugaba el partido. Boca Juniors, con un gol de Adam Bareiro, consiguió una ajustada victoria por 1-0 ante Talleres. El Xeneize sumó así tres puntos valiosos antes del inicio de la Copa Libertadores, demostrando solidez ante un rival complicado como la 'T'.
Operativo de seguridad blindado
El encuentro en el estadio Mario Kempes estuvo marcado por un importante operativo de seguridad. Desde primera hora de la mañana, se implementaron controles preventivos para ambas hinchadas. Hubo coordinación entre fuerzas provinciales y federales. Las puertas del estadio se abrieron de forma diferenciada: los hinchas de Boca ingresaron a las 17:30 y los de Talleres a las 18:30.
Se aplicó el sistema Tribuna Segura, exigiendo DNI y carnet de socio o entrada para el acceso. Los simpatizantes de Boca ocuparon la popular Artime. Los de Talleres se distribuyeron en las plateas Ardiles y Gasparini, y la popular Willington. La prohibición de pirotecnia y bebidas alcohólicas completó el dispositivo diseñado para evitar incidentes.
La interceptación de Di Zeo, sin embargo, añade un capítulo polémico a la jornada. A pesar de su prohibición actual, el líder de la barra ya apunta a su regreso. La dirigencia de Boca, mientras tanto, celebra una victoria deportiva que le permite llegar con buen pie al inicio de la Copa Libertadores. El veto a Rafa Di Zeo en Córdoba subraya la aplicación de las medidas de seguridad.
