Trump prorroga su ultimátum a Irán y evita el bombardeo a 88 minutos del final
Donald Trump ha vuelto a jugar con fuego y ha decidido dar un paso atrás. A solo 88 minutos de que expirara el plazo fijado para lanzar ataques contra plantas eléctricas y puentes en Irán, el presidente de Estados Unidos anunció una prórroga de dos semanas a su ultimátum. La decisión, comunicada a través de su red social Truth Social, evita una escalada militar que podría haber derivado en un crimen de guerra y abre una nueva ventana de negociación.
El mandatario estadounidense calificó esta extensión como un "alto el fuego de dos partes". Dejó claro que la reapertura "completa, inmediata y segura" del estratégico estrecho de Ormuz es condición indispensable para cualquier acuerdo de paz. Este corredor marítimo, vital para el comercio mundial de petróleo, ha estado prácticamente cerrado por Teherán desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la escalada bélica el pasado 28 de febrero.
La propuesta de Pakistán, clave para el giro de Trump
El anuncio de Trump no fue una decisión en solitario. Poco después de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, lanzara una propuesta en redes sociales que incluía precisamente esa prórroga y la apertura del estrecho de Ormuz, el presidente estadounidense comunicó su marcha atrás. Trump confirmó haber mantenido conversaciones con Sharif y el líder militar pakistaní, Asim Munir, sugiriendo que la mediación de Pakistán fue fundamental para reconducir la situación.
Según Trump, su "razón" para la prórroga es que ya ha "alcanzado y superado todos los objetivos militares". Una afirmación que, de ser cierta, pondría de manifiesto la presión y la estrategia diplomática desplegada en las últimas horas para desactivar una crisis de enormes proporciones. El presidente también manifestó su optimismo sobre un "acuerdo definitivo referente a la paz de largo plazo con Irán y paz en Oriente Medio", augurando avances en las negociaciones que se esperan a partir del próximo 10 de abril.
Un pulso diplomático con el tiempo en contra
La amenaza de Trump de atacar infraestructuras civiles, que organismos internacionales advertían que podría constituir un crimen de guerra, fue el punto álgido de una tensión prolongada durante días. La intervención de Pakistán, un actor con influencia en la región, parece haber sido el catalizador para que el presidente estadounidense reconsiderara sus planes más agresivos. La reapertura del estrecho de Ormuz se perfila ahora como el principal escollo y, a la vez, la gran oportunidad para evitar un conflicto mayor.
La comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos. La diplomacia ha ganado una tregua, pero la fragilidad de la situación en Oriente Medio exige cautela. La ballesta de Trump ha sido retirada, al menos por ahora, pero el arco sigue tenso. La pelota está ahora en el tejado de Irán, que deberá responder a la exigencia de reabrir el estrecho de Ormuz para consolidar esta inesperada paz.
Donald Trump anuncia una prórroga de dos semanas en su ultimátum a Irán. El mandatario estadounidense ha dado marcha atrás en una de sus amenazas más fuertes contra el país persa. Solo 88 minutos antes de que se cumpliera el plazo marcado para bombardear plantas eléctricas y puentes, ataques a infraestructuras civiles que podían representar un crimen de guerra, el presidente de Estados Unidos anunció en Truth Social que prorroga ese ultimátum dos semanas.
El anuncio de Trump llegó poco después de que Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, hiciera una propuesta en redes sociales que incluía esa prórroga, así como la llamada a Irán a mantener abierto el estrecho de Ormuz durante esos 15 días. "Este será un alto el fuego de dos partes", escribió Trump, quien aseguró que el acuerdo depende de la "completa, inmediata y segura reapertura" del estratégico cruce marítimo. Este paso es vital para el comercio mundial de petróleo y Teherán lo ha cerrado prácticamente desde que EEUU e Israel abrieron la guerra el 28 de febrero.
El mandatario, que habló de conversaciones con Sharif y con el líder militar pakistaní Asim Munir, justificó en su mensaje que su "razón" para la prórroga es que ya ha "alcanzado y superado todos los objetivos militares".
