Condenan a la ‘reina de la ketamina’ a 15 años de prisión por la muerte de Matthew Perry
La sentencia de Jasveen Sangha, alias 'la reina de la ketamina', marca un antes y un después en la persecución de traficantes de drogas de alto perfil. La mujer suministró la dosis de ketamina que provocó la muerte del icónico actor Matthew Perry y ha sido condenada a 15 años de prisión. Este castigo ejemplar, dictado este miércoles en un tribunal de California, pone en jaque a la élite de Hollywood que se creía intocable traficando con sustancias de diseño.
Jasveen Sangha, de 42 años, no era una traficante cualquiera. Los fiscales la describen como una figura que dirigía un "negocio de tráfico de drogas de alto volumen" desde su lujosa residencia en North Hollywood. Se promocionaba, según documentos judiciales, como una proveedora exclusiva que atendía a una "clientela de primera" y de "alto nivel en Hollywood". Su estilo de vida, según los fiscales, se basaba en "la codicia, el glamour y el acceso", y no en la necesidad económica.
El negocio millonario de la "reina de la ketamina"
El entramado de Sangha era sofisticado. Trabajaba con intermediarios para hacer llegar la ketamina a quienes la demandaban. Uno de ellos, Erik Fleming, actuó como enlace para vender 51 frascos de la sustancia a Kenneth Iwamasa, el asistente personal de Matthew Perry, quien le administró la ketamina en varias ocasiones.
La ketamina y la muerte de Matthew Perry
El trágico desenlace ocurrió el 28 de octubre de 2023. El actor de 'Friends', Matthew Perry, fue encontrado sin vida en su jacuzzi. La Oficina del Médico Forense del Condado de Los Ángeles determinó que la causa de la muerte fueron los "efectos agudos de la ketamina", seguidos de ahogamiento. La ketamina se utiliza terapéuticamente bajo supervisión médica, pero puede ser mortal si se administra de forma recreativa y sin control.
La caída de la "reina de la ketamina"
Sangha y otras cuatro personas fueron acusadas en agosto de 2024 por su relación con la muerte del actor. Tras un año de proceso, la "reina de la ketamina" aceptó declararse culpable de cinco cargos penales federales, incluido el suministro de la sustancia que condujo directamente a la muerte de Perry. Su declaración de culpabilidad allana el camino para las sentencias de los otros implicados; Fleming e Iwamasa aún esperan su propia condena.
Un precedente para el futuro
La sentencia de 15 años de prisión para Jasveen Sangha cierra la mediática y triste historia de Matthew Perry e inaugura una "nueva era de rendición de cuentas para los traficantes de drogas". La justicia ha enviado un mensaje contundente: el glamour y el estatus no eximen de responsabilidad. La muerte del actor, que luchó décadas contra sus adicciones, ha servido para que las autoridades persigan con mayor ahínco a quienes lucran con el dolor ajeno.
La condena de Sangha es un aviso claro para quienes operan en los márgenes, especialmente para aquellos que se dirigen a una clientela de alto poder adquisitivo. La época de la impunidad para los traficantes de élite parece haber llegado a su fin. La justicia, aunque a veces lenta, ha demostrado que puede alcanzar a quienes se creen por encima de la ley, utilizando tragedias como la de Matthew Perry para sentar un precedente.
