¿Pueden multarte por objetos en el rellano?
¿Bicicletas apoyadas en la pared? ¿Carritos de bebé bajo la escalera? ¿Cajas acumuladas en el pasillo? Son estampas habituales que, para la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), son una infracción en toda regla. Lo que para ti es una solución de espacio, para la comunidad puede ser un motivo de multa y hasta de retirada de tus cacharros. ¡Ojo! El error más común es creer que ese espacio es tuyo. Nada más lejos de la realidad.
La LPH es demoledora: rellanos, pasillos y escaleras NO son extensiones de tu casa. Son zonas comunes, y su uso lo decide la comunidad, no tú. Creer que el espacio frente a tu puerta te pertenece es un espejismo que te puede salir caro.
¡El Rellano No Es Tu Trastero Personal!
Los administradores de fincas son tajantes: “De puertas para adentro, cada uno hace lo que quiere, pero en los elementos comunes decide la comunidad”. Esta premisa, tan simple como fundamental, choca de frente con la costumbre de muchos. Salvo que los estatutos o un acuerdo de junta digan lo contrario (algo rarísimo), almacenar objetos en zonas comunes está prohibido. Que tu bici ocupe un hueco o el carrito del bebé esté bajo la escalera no es una tontería. Si alguien se queja o la comunidad decide actuar, tus pertenencias pueden volar. ¡No importa si estorban o no!
Garajes y Trasteros: ¡Cuidado con lo que Guardas!
La normativa va más allá de los pasillos. El artículo 7.2 de la LPH prohíbe explícitamente en el inmueble “actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”. Esto afecta directamente a garajes y trasteros. Almacenar materiales peligrosos, inflamables o que generen insalubridad está terminantemente prohibido. Un trastero es para guardar cosas, no para vivir, cocinar o tener mascotas. Si lo que guardas supone un riesgo para la comunidad, las multas pueden ser millonarias. En casos extremos, podrían hasta privarte del uso de tu plaza o trastero.
¿Te Saltas la Norma? Prepárate
Si incumples, la comunidad tiene las de ganar. Lo primero será un requerimiento para que retires el objeto. Si pasas olímpicamente, la comunidad puede retirarlo y pasarte la factura. En casos más graves, un juez puede obligarte a cumplir la normativa, imponerte sanciones económicas o, como ya se ha dicho, quitarte el uso de tu plaza de garaje o trastero si lo usas para fines ilícitos o peligrosos.
La Ley de Propiedad Horizontal busca la convivencia y la seguridad. Ignorar sus preceptos, pensando que el espacio común es tuyo, puede salirte muy caro. Infórmate del reglamento de tu comunidad y actúa conforme a la ley, ¡o te arrepentirás!
¿Dejas la bici o el carrito en el rellano? La comunidad puede retirarlo: esto dice la Ley de Propiedad Horizontal. Hay escenas que se repiten en muchas comunidades sin que nadie les dé demasiada importancia… hasta que alguien se queja. Una bicicleta apoyada en la pared del rellano, un carrito de bebé debajo de la escalera o pequeños objetos que se quedan en el pasillo como si fuera una extensión de casa. Durante un tiempo, parece que no hay ningún tipo de problema, pero todo cambia cuando alguien recuerda que ese espacio no es de uso individual. Ese es, precisamente, el punto de partida que señalan los expertos: el rellano no pertenece al vecino, aunque esté frente a su puerta. Es un elemento común, no privativo, y eso cambia por completo lo que se puede hacer en él. El error más común: pensar que el rellano es “tu espacio”. “De puertas para dentro, cada uno hace lo que quiere, pero en los elementos comunes decide la comunidad”, explica Rubén Llach, vicepresidente del Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona-Lleida. La idea es sencilla, pero cuesta aplicarla, porque muchos vecinos interpretan que el espacio frente a su puerta les pertenece.
