La permanencia se escapa a cuatro puntos del Real Zaragoza
El Real Zaragoza está contra las cuerdas. La derrota ante el Córdoba CF en el Nuevo Arcángel este sábado 11 de abril ha supuesto un golpe casi definitivo en sus aspiraciones de permanencia en LaLiga Hypermotion. El equipo aragonés, que llegaba a la jornada 35 con 34 puntos, se ve ahora a cuatro de la salvación, un abismo que se antoja insalvable a falta de pocas jornadas para el final del campeonato.
La situación es crítica para los de David Navarro. No solo sumaron una nueva derrota, sino que lo hicieron en un partido que se presentaba como una auténtica final. La caída en casa ante el Mirandés por 1-2 la semana anterior ya había tocado a la plantilla, pero el resultado en Córdoba agrava el panorama hasta límites insospechados. La presión por sacar un resultado positivo era máxima, y el equipo no ha estado a la altura.
Un once con sorpresas y bajas sensibles
David Navarro intentó dar la vuelta a la dinámica negativa con hasta cuatro novedades en el once titular. Sin embargo, la estrategia no dio los frutos esperados. A las bajas ya conocidas de Rober y Keidi Bare, ambos por molestias en los isquiotibiales, se sumó la falta de contundencia y acierto de cara a portería. El equipo se mostró vulnerable y falto de ideas en ataque, incapaz de doblegar a un Córdoba que sabía lo que se jugaba en casa.
El partido, correspondiente a la jornada 35 de LaLiga Hypermotion, se antojaba vital para el Real Zaragoza. El objetivo era claro: sumar tres puntos que permitieran recortar distancias con la zona de permanencia. Sin embargo, el encuentro se desarrolló bajo un guion desfavorable desde el principio, evidenciando las carencias de un equipo que parece haber perdido la fe.
La permanencia, un sueño cada vez más lejano
Con esta derrota, el Real Zaragoza ve cómo la permanencia se aleja a un ritmo vertiginoso. El Cádiz, que marca el puesto de salvación con 38 puntos, parece inalcanzable a estas alturas. La plantilla aragonesa se aferra a un milagro que, partido tras partido, se antoja cada vez más improbable. La afición zaragocista, que ha apoyado al equipo incondicionalmente, ve cómo se desvanece la esperanza de mantener la categoría.
El encuentro, disputado en el estadio Nuevo Arcángel, era una oportunidad de oro para cambiar el rumbo. El partido de ida, que se saldó con un 0-1 en contra en el Ibercaja Estadio, ya había sido un aviso. Ahora, la revancha ha sido aún más dolorosa. El tiempo corre en contra del Real Zaragoza, y la próxima jornada se presenta como otra final, quizás la última oportunidad de engancharse a la lucha por la salvación.
El equipo de David Navarro se enfrenta a un futuro incierto. La matemática aún le da opciones, pero la inercia negativa y la falta de resultados positivos siembran la duda sobre su capacidad para revertir la situación. La afición zaragocista espera un cambio radical de rumbo, un giro que les devuelva la ilusión y les permita soñar con la permanencia, aunque cada vez parezca más un espejismo.
El partido, correspondiente a la jornada 35 de Segunda División, se jugó en el estadio Nuevo Arcángel. El Real Zaragoza afrontaba una final ante el Córdoba CF. Los de David Navarro arrancaron la jornada con 34 puntos, a cuatro del puesto de permanencia que marca el Cádiz con 38. Además, el equipo llegaba tras una dura derrota en casa ante el Mirandés por 1-2, un resultado que, según jugadores y entrenador, no había mermado la moral, pero que obligaba a sacar un resultado positivo de su visita a la ciudad de la Mezquita. En el partido de ida, el enfrentamiento se resolvió con 0-1, con derrota del Real Zaragoza en el Ibercaja Estadio.
