Neus Asensi desvela el giro radical de su vida: de estrella de cine a empresaria de alquileres vacacionales

El paso del tiempo y la implacable ley de la industria cinematográfica han forzado a Neus Asensi a un cambio de rumbo profesional drástico. La que fuera una de las actrices más reconocidas de España, catapultada a la fama por su papel en la saga ‘Torrente’, ha confesado recientemente cómo la falta de oportunidades en la interpretación la ha llevado a reinventarse por completo, lejos de los focos y los guiones.
A los 47 años, Asensi vio cómo su teléfono dejó de sonar. Una edad en la que, según sus propias palabras, «todavía tenía muy buen tipo y buena cara», pero que la profesión pareció desechar. Esta situación, lejos de ser una elección personal, fue una consecuencia directa de las dinámicas de la industria, que según la actriz, «coge a gente joven y guapa, la mastica para sacarle el juego y luego la escupe». Una metáfora contundente que refleja la desilusión de muchos intérpretes ante la falta de continuidad y el escaso valor que se otorga a la experiencia.
La dura realidad de la industria interpretativa, especialmente para las mujeres al superar cierta edad, ha sido un tema recurrente en las últimas semanas, avivado por las críticas de actrices consagradas hacia la creciente presencia de ‘influencers’ en eventos como los Premios Goya. Asensi se suma a esta corriente de voces que denuncian cómo la profesión prioriza la juventud y la imagen sobre el talento y la trayectoria, dejando a menudo en un segundo plano a actrices con una larga carrera y experiencia.
Ante este panorama, y sintiéndose apartada del mundo que le dio la fama, Neus Asensi tomó una decisión valiente y pragmática: abandonar Madrid. La capital, además de ser un lugar caro para vivir, ya no representaba un futuro profesional viable para ella en la actuación. Vendió su ático y buscó un nuevo comienzo en otro lugar, apostando por un sector completamente diferente para asegurar su sustento.
La clave de su reinvención se encuentra en las inversiones inmobiliarias que realizó en su momento álgido. «Invertí en propiedades y ahora me dedico al alquiler vacacional», ha revelado Asensi, encontrando en el sector turístico una nueva vía para desarrollar su faceta empresarial. Este giro no solo le ha permitido seguir adelante económicamente, sino que también le ha ofrecido una perspectiva distinta sobre el mundo laboral, alejándose de la precariedad y la incertidumbre que a menudo caracterizan la carrera de un actor.
La historia de Neus Asensi es un reflejo de la encrucijada a la que se enfrentan muchos profesionales del espectáculo al cumplir cierta edad. La dificultad de encontrar papeles acordes a su experiencia y el sentir que la industria solo valora la «sangre nueva» la ha empujado a diversificar y a apostar por sí misma en un terreno ajeno a las cámaras. Su experiencia, aunque dolorosa en su momento, la ha llevado a construir un nuevo camino, demostrando que la resiliencia y la capacidad de adaptación son fundamentales para navegar las complejidades del mundo profesional.
