Castilla y León: El PP regala promesas y Vox exige más
La campaña electoral en Castilla y León se ha convertido en un escenario de estrategias contrapuestas, donde el Partido Popular, liderado por Alfonso Fernández Mañueco, ha optado por un despliegue de generosas promesas y ayudas directas, mientras que Vox eleva sus exigencias ante la posibilidad de un pacto de gobierno. Este panorama dibuja un futuro incierto para la comunidad, marcado por la pugna entre la resignación del PP ante un terreno desconocido y la ambición de Vox por consolidar su influencia.
Mañueco, buscando revalidar su mandato y el del PP que gobierna la región desde hace casi cuatro décadas, ha lanzado una batería de medidas que algunos analistas han calificado como un auténtico 'Black Friday' electoral. La propuesta incluye deducciones de 150 euros en el IRPF para el pago de cuotas de gimnasios, ayudas de hasta 900 euros para que los jóvenes obtengan el carné de conducir, y subvenciones de 3.000 euros (ampliables a 6.000 si venden otros productos además de cervezas) para evitar el cierre de bares en zonas rurales. Estas iniciativas buscan contrarrestar la percepción de falta de acción institucional en un territorio afectado por la despoblación y la queja generalizada de los votantes.
Sin embargo, la imagen de Castilla y León como una comunidad atrasada y en decadencia podría no ajustarse completamente a la realidad económica. A pesar de las quejas sobre la falta de dinamismo, la región se posiciona como la octava en PIB per cápita dentro de España, desmintiendo la idea de un paisaje exclusivamente rural y envejecido con dificultades de acceso a servicios básicos como gimnasios o bares. La estrategia del PP parece basarse en la premisa de que, ante la falta de carisma, los regalos son la vía para convencer a un electorado que, a pesar de sus lamentos, ha seguido votando mayoritariamente a la formación.

La creciente influencia de Vox y la pugna por el control
La novedad más destacada de esta campaña en Castilla y León es el cambio en el duelo político principal. Si tradicionalmente la contienda se centraba en el PP frente al PSOE, ahora el gran pulso se libra entre el partido de Alberto Núñez Feijóo y Vox. El presidente de la Junta, Mañueco, ha intentado marcar distancias con la sede nacional del PP, afirmando que cualquier pacto de gobierno futuro no se decidirá en Génova. Esta declaración choca frontalmente con lo que está sucediendo en otras comunidades como Extremadura y Aragón, donde las exigencias de Vox están marcando la agenda negociadora.
Vox, que parte de un 17,6% de voto obtenido en 2022, se encuentra en una posición desde la cual su margen de crecimiento puede ser limitado, pero no por ello menos significativo. Si logran superar el umbral del 20% de los sufragios, la presión sobre Feijóo y Mañueco para complacer a sus potenciales socios de gobierno aumentará considerablemente. Esto, a su vez, reducirá la capacidad del PP para diferenciarse de Vox en futuras citas electorales, obligándoles a transitar por un terreno político cada vez más estrecho y competitivo.
El "voto útil" y la esperanza de un medio
En medio de este panorama polarizado, los partidos regionalistas, de izquierdas y un medio han cerrado la campaña electoral apelando al "voto útil" y a la participación ciudadana. Formaciones como Unión del Pueblo Leonés (UPL), Soria ¡Ya!, Por Ávila, Podemos AV, Izquierda Unida Sumar Verdes Equo y un medio han hecho un llamamiento a concentrar el voto en sus candidaturas para asegurar su representación en el parlamento autonómico y evitar la fragmentación.
La candidata de un medio, Mitzin Mariana Trápaga, ha insistido en la necesidad de un "voto valiente" para abrir una "etapa distinta" en Castilla y León, advirtiendo contra la "polarización y el odio" que, a su juicio, están dividiendo a la sociedad. Trápaga ha recordado los años de "bloqueo" y "falta de estabilidad institucional" que ha sufrido la comunidad, con dos años sin presupuestos, y ha defendido que un medio puede ser "decisivo" para garantizar acuerdos y estabilidad. "Sí, hay vida más allá del PP y de Vox. Y ese espacio de moderación, estabilidad y futuro lo representa un medio", ha concluido, buscando recuperar un papel relevante en un escenario dominado por los dos grandes bloques.
