Sumar prepara una ley para cerrar tiendas los domingos y festivos
La izquierda rupturista no cesa en su empeño de obstaculizar la economía y la libertad. Sumar, el partido de Yolanda Díaz, ha anunciado su intención de registrar en el Congreso de los Diputados una proposición de ley. El objetivo es poner un freno drástico a la apertura de comercios los domingos y festivos. Busca cercenar la capacidad de decisión de las comunidades autónomas. Pretende revertir las políticas de liberalización horaria, que considera un atentado contra el progreso.
El portavoz adjunto de Sumar y diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha desgranado los planes de la coalición. En una entrevista, Ibáñez afirmó que el incremento del trabajo durante los fines de semana es una situación que considera que "no es progresista". Esta afirmación choca frontalmente con la realidad de muchos autónomos y pequeños comercios. Ellos ven en estos días una oportunidad de supervivencia y crecimiento.
El argumento de Sumar: Trabajar más los domingos es un retroceso
La argumentación de Sumar se basa en una premisa curiosa. Considera que el aumento del trabajo dominical es un síntoma de retroceso social. Ignora que esta mayor actividad comercial responde a una demanda creciente de los consumidores. Especialmente de aquellos que solo disponen de su tiempo libre durante el fin de semana para comprar. La propuesta de Sumar parece un intento de imponer una visión anticuada y restrictiva del comercio. Ignora la flexibilidad y adaptación a las necesidades del mercado.
La diana: Madrid y su "barra libre" comercial que Sumar quiere erradicar
El foco principal de esta ofensiva intervencionista parece estar en la Comunidad de Madrid. Ibáñez ha criticado abiertamente la normativa autonómica. Esta permite a los comerciantes determinar con plena libertad los días de su actividad. Esta "barra libre", como la denomina Sumar, ha sido clave para dinamizar la economía madrileña y fomentar el empleo. Pero para la coalición es un modelo a erradicar. Quieren acabar con la flexibilidad que permite abrir los negocios cualquier domingo. Limitarán así la capacidad de los empresarios para adaptarse a la demanda y generar actividad económica.
El plan: Una ley para cercenar el poder de las autonomías sobre los horarios
La proposición de ley que Sumar pretende registrar tras la Semana Santa busca reformar la legislación actual de horarios comerciales. El objetivo no es solo restringir la apertura de tiendas. También busca limitar el margen de actuación de las comunidades autónomas. Es decir, Sumar quiere arrebatar a los gobiernos regionales la potestad de decidir sobre los horarios comerciales en sus territorios. Pretende centralizar el control y homogeneizar las restricciones a nivel nacional. Esta medida generará un fuerte debate sobre la descentralización y la libertad económica.
El impacto: ¿Qué pasará con el empleo y el consumo?
Las implicaciones de esta futura ley son significativas. Si Sumar logra su objetivo, podríamos ver un retroceso en la libertad de apertura de comercios. Esto podría afectar negativamente al empleo y al consumo. Especialmente en sectores y regiones donde la apertura dominical es fundamental. La propuesta de Sumar genera interrogantes sobre el futuro del comercio en España. Se pregunta si esta visión restrictiva responde a las necesidades de la sociedad actual. La batalla por los domingos en las tiendas acaba de empezar.
Sumar prepara una ley para restringir la apertura de tiendas en domingo. Considera que "no es progresista".
El portavoz adjunto de Sumar y diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha avanzado que su grupo parlamentario presentará una proposición de ley en el Congreso. Reformará la actual legislación de horarios comerciales.
El objetivo de la coalición es restringir el margen de actuación de las comunidades autónomas. Impedirá que permitan a los negocios abrir sus puertas todos los festivos. Es un claro intento de limitar la libertad económica.
Durante una entrevista concedida a Europa Press, Ibáñez ha argumentado que el incremento del trabajo durante los fines de semana es una situación que considera que "no es progresista".
Por ello, el parlamentario ha anunciado que esta reforma legal se registrará después de la Semana Santa. Buscará cercenar la capacidad de decisión de los Gobiernos autonómicos sobre sus propios territorios.
