Todas

El Parlament desafía al TSJC sobre la bandera española y fractura al PSC

Una inesperada fractura interna sacude los cimientos del Parlament de Catalunya en pleno debate sobre la exhibición de símbolos nacionales. La Mesa de la cámara catalana ha decidido por unanimidad recurrir la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) que exige mantener la bandera española en la fachada de forma permanente. Sin embargo, la número dos del PSC, Lluïsa Moret, ha protagonizado un giro sorprendente al defender públicamente lo contrario. Esta contradicción abierta genera perplejidad y pone de manifiesto las tensiones latentes en la institución.

La decisión de la Mesa del Parlament, donde está representado el PSC, de presentar un recurso de reposición contra el fallo del TSJC marca un pulso directo a la justicia. El tribunal, tras una demanda de Impulso Ciudadano, dictaminó el pasado 20 de marzo que el Parlament debe mantener colgada la bandera española en su fachada. Argumentó que la senyera ondea de forma permanente y de tamaño desproporcionado, mientras que la española no lo hace. La Mesa del Parlament defiende su modelo actual: las banderas solo se izan los días de pleno o en jornadas institucionalmente relevantes. Este protocolo, basado en costumbres y acuerdos desde 1981 y refrendado en 2009, busca señalar la celebración de sesiones.

En flagrante oposición a la postura unánime de la Mesa, Lluïsa Moret, viceprimera secretaria del PSC, ha declarado: “Es importante que los símbolos que representan a nuestro país estén en las puertas de las instituciones”. Estas palabras, que apoyan implícitamente el pronunciamiento del TSJC, contradicen abiertamente la estrategia legal y argumental defendida por el órgano de gobierno de la cámara. La discrepancia subraya la complejidad de la cuestión y las diferentes sensibilidades políticas que confluyen en el Parlament, incluso dentro de un mismo partido.

El argumentario del Parlament se sustenta en la idea de “costumbre parlamentaria”. Los servicios jurídicos de la Cámara argumentan que no existe obligación legal de exhibir la bandera española de forma continua. Defienden una práctica consolidada desde 1981. Esta tradición selectiva, según algunos análisis, se invoca cuando conviene y se olvida cuando estorba, convirtiendo la costumbre en una mera coartada. La institución defiende que estas decisiones forman parte de su “autonomía parlamentaria” y que su protocolo actual no discrimina. La Cámara prevé la posibilidad de elevar el caso a un recurso de casación si la respuesta al actual recurso no es favorable.

El trasfondo de esta polémica se remonta a un recurso contencioso administrativo de Impulso Ciudadano. Criticaba la ausencia permanente de la bandera española en la fachada del Parlament, mientras la senyera sí ondeaba de forma continua. La sentencia del TSJC, ahora recurrida, buscaba equiparar la exhibición de ambos símbolos. La decisión de la Mesa de recurrir, a pesar de la controversia generada por las declaraciones de Moret, reafirma la voluntad de la institución de mantener su criterio y defender su autonomía. Un debate que promete seguir generando titulares en la actualidad política.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.