«Vegetativo» y «comprometido» por la corrupción
Emiliano García-Page no se muerde la lengua. El presidente de Castilla-La Mancha ha lanzado una dura ofensiva contra el Gobierno central, al que ha calificado de "vegetativo" y ha acusado de estar "comprometido" por los casos de corrupción que afectan a exmiembros del Ejecutivo. Desde la holgada mayoría absoluta que ostenta en su comunidad, Page ha aprovechado para expresar su malestar por la situación política nacional, marcada, a su juicio, por el bloqueo y la influencia desmedida de los partidos minoritarios.
El barón socialista, lejos de mostrarse cauto, ha hablado con una libertad que contrasta con la situación de su partido a nivel nacional. En un momento de "hecatombe electoral" para el PSOE, García-Page se revuelve contra el poder de las formaciones pequeñas que, según su criterio, han abocado a la política española a un "bloqueo absoluto". Su discurso, directo y sin ambages, pone el foco en la debilidad del actual Gobierno.
El Gobierno, "vegetativo" y con la sombra de la corrupción
La crítica más demoledora de García-Page apunta directamente a la "vegetación" del Ejecutivo. "Ocupa las instituciones", lamenta el presidente castellano-manchego, sugiriendo una parálisis en la acción gubernamental. Esta crítica se agrava al recordar que el mismo Gobierno que llegó al poder con una moción de censura contra la corrupción, ahora se ve "comprometido" por tener "un exministro sentado en el banquillo" por presuntos casos de corrupción. "Cualquier gobierno está comprometido ante la ciudadanía cuando tiene casos de corrupción", afirmó rotundamente, añadiendo que la situación se agrava cuando "el PSOE siempre ha llevado a gala la honestidad como una cuestión esencial".
Page reconoció la "situación dolorosa" que protagonizan "exmiembros del partido, dirigentes y ministros" implicados en casos judiciales, pero evitó entrar en la "trampa de empatar con otros en corrupción". La responsabilidad, según el presidente, no es solo judicial, sino también política. Se preguntó si esta última ha sido asumida por el PSOE y el Gobierno.
La reforma anticorrupción bajo escrutinio
Paralelamente a las declaraciones de García-Page, surge la polémica en torno a la nueva Ley de Integridad Pública. Fuentes jurídicas y policiales alertan de que una reforma incluida en el texto, que sustituye la escritura pública ante notario por un contrato privado para la transmisión de participaciones sociales en Sociedades Limitadas, podría suponer un "golpe mortal" para la prevención del blanqueo de capitales. Este cambio, que afectaría a un gran porcentaje del tejido empresarial español, eliminaría el control notarial previo, dificultando el acceso de jueces y fuerzas de seguridad a información clave para investigar delitos económicos.
La ley, impulsada por el Ministerio de Justicia, pretende, según el Ejecutivo, aumentar la transparencia y facilitar la lucha contra el fraude. Sin embargo, expertos consultados cuestionan la pertinencia de este cambio, señalando que podría abrir la puerta a la corrupción al relajar los mecanismos de control. La efectividad de esta reforma, que busca hacer más accesible y trazable la titularidad de las empresas en el Registro Mercantil, queda ahora en entredicho ante las críticas de quienes ven en ella un debilitamiento de las garantías anticorrupción.
El PSOE y las responsabilidades: ni financiación irregular ni bloqueo
En su intervención, García-Page negó rotundamente la financiación irregular del PSOE y defendió la necesidad de asumir responsabilidades políticas. Su crítica al bloqueo institucional y al poder de las minorías subraya la tensión interna dentro del partido y su visión de un Gobierno que, a su juicio, ha perdido el rumbo. La combinación de las duras críticas de un barón socialista clave y las dudas sobre la eficacia de la nueva legislación anticorrupción pintan un panorama complejo para el Gobierno actual, marcado por la desconfianza ciudadana y las divisiones internas.
García-Page: «Este es un Gobierno vegetativo que ocupa las instituciones».
Habla desde la libertad que le otorga una holgada mayoría absoluta en tiempos de hecatombe electoral para su partido.
Emiliano García-Page (Toledo, 1968) niega la financiación irregular del PSOE, pide asumir responsabilidades y se revuelve contra el poder de los partidos minoritarios que condicionan la política nacional y la han abocado al bloqueo absoluto.
Un Gobierno que llegó al poder con una moción de censura a la corrupción queda comprometido cuando tiene un exministro sentado en el banquillo por corrupción. Cualquier gobierno está comprometido ante la ciudadanía cuando tiene casos de corrupción, independientemente del origen.
