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Expulsado un diputado de Vox tras encararse con la Mesa del Congreso

El Congreso de los Diputados fue escenario ayer de una tensión inaudita que culminó con la expulsión de un parlamentario. El diputado de Vox expulsado del Congreso fue José María Sánchez García, tras un acalorado enfrentamiento con Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, vicepresidente primero de la Mesa, quien ejercía en ese momento las funciones de presidente de la Cámara. Este incidente, que ha provocado una onda de condena y debate sobre el respeto institucional, ha dejado al partido de Santiago Abascal sin uno de sus votos clave para la presente sesión.

La escalada de la bronca comenzó cuando Sánchez García, portavoz de Vox en la Comisión Constitucional, protestó desde su escaño durante la intervención del diputado de ERC Francesc Marc Alvaro. El debate giraba en torno a una iniciativa del PSOE sobre el denominado 'bibliocausto' franquista, una propuesta que busca reconocer a libreros y bibliotecarios que protegieron obras requisadas durante la dictadura. La polémica de esta iniciativa, que Vox ha criticado duramente, sirvió de telón de fondo para el estallido. Tras una primera llamada al orden por parte de la presidencia, el diputado de Vox optó por subir al estrado y encararse directamente con una letrada de la mesa presidencial. Este gesto, considerado una grave falta de respeto al decoro parlamentario, provocó una segunda reconvención por parte de Gómez de Celis, quien le advirtió de la inminente expulsión si persistía en su actitud.

Pese a las advertencias, el parlamentario de la formación verde continuó con su actitud desafiante, lo que llevó a Gómez de Celis a tomar la drástica decisión. El vicepresidente primero del Congreso, un experimentado político con una notable trayectoria en el ámbito municipal y autonómico andaluz antes de su llegada a la Carrera de San Jerónimo en 2019, ordenó la expulsión inmediata de Sánchez García del hemiciclo. Esta medida, contemplada en el reglamento, le impide al diputado expulsado participar y votar en el pleno de la semana.

Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, licenciado en Ciencias del Trabajo y graduado en Derecho, ha forjado una extensa carrera política antes de llegar al hemiciclo nacional. Militante del PSOE desde su juventud, su trayectoria se inició en el ámbito municipal de Sevilla, donde fue concejal y posteriormente teniente de alcalde y portavoz del gobierno local. Dio el salto a la política autonómica como diputado en el Parlamento andaluz y ocupó diversos cargos de responsabilidad en la Junta de Andalucía. Tras la moción de censura a Mariano Rajoy, fue nombrado delegado del Gobierno en Andalucía entre 2018 y 2019. Su experiencia y conocimiento del funcionamiento institucional le otorgan una autoridad considerable en la Cámara. Tras la expulsión, el dirigente socialista hizo un llamamiento a la reflexión, calificando el incidente como una "agresión a la democracia" y agradeciendo el apoyo de las diputadas del PP presentes en la sala, quienes respaldaron su decisión ante la falta de respeto parlamentario.

La reacción de Vox no se hizo esperar. Pepa Millán, portavoz del partido, salió en defensa de José María Sánchez, asegurando que la presidencia de la Cámara es quien se equivoca al no ejercer correctamente su función de control y orden. Millán justificó la actitud de su compañero, trasladando la responsabilidad del altercado a la dirección del Congreso y a la falta de contundencia ante lo que ellos consideran provocaciones previas.

Por su parte, el PSOE condenó enérgicamente los hechos. Patxi López, portavoz socialista en el Congreso, no dudó en calificar el incidente de "muy grave" y pidió a la Mesa de la Cámara imponer una sanción "contundente" al diputado de Vox. López llegó incluso a comparar el episodio con el 23F, el intento de golpe de Estado de 1981, subrayando la seriedad y el peligro que, a su juicio, representa este tipo de comportamientos para la democracia parlamentaria y la convivencia institucional. Para los socialistas, lo ocurrido excede una simple discusión política, adentrándose en el terreno de la deslegitimación de las instituciones.

La expulsión de José María Sánchez García marca un precedente y subraya la creciente polarización en la política española. Este tipo de enfrentamientos directos en el hemiciclo no solo afectan la imagen del parlamento, sino que también dificultan el desarrollo normal de la actividad legislativa. Se espera que la Mesa del Congreso estudie posibles sanciones adicionales para el diputado de Vox, más allá de la prohibición de voto para esta semana, lo que podría avivar aún más el conflicto entre las formaciones.

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