Su imaginación, el salvavidas que la mantiene en la cima musical
Olvido Gara, conocida mundialmente como Alaska, regresa con nuevo material discográfico. Bajo el título "La verdad o la imaginación", la icónica artista lanza un trabajo que promete hacer bailar a sus seguidores con un sonido marcadamente techno, bailable y melódico. El álbum, compuesto por doce canciones, se mueve entre las sonoridades del techno house y el ultrapop, consolidando la evolución musical de una artista que está a punto de celebrar un hito impresionante: casi cincuenta años dedicada a la música.
Pero más allá de la presentación de su nuevo disco, Alaska ha compartido una reflexión profunda sobre lo que le ha permitido mantenerse en la cima y superar los vaivenes de una larga carrera. "Soy una mujer muy imaginativa; es lo que me ha salvado la vida desde mi adolescencia", confiesa la cantante. Esta capacidad para crear mundos paralelos y rodearse de un entorno elegido, intentando obviar la realidad exterior, se erige como su principal herramienta de supervivencia y éxito.
El poder de la imaginación en la música y la vida
La imaginación, esa facultad que a menudo se asocia con la infancia o la creatividad artística, es para Alaska un pilar fundamental que le ha permitido navegar por las complejidades de la vida y la industria musical. "Crear un mundo paralelo con la gente que eliges e intentar obviar lo que existe ahí fuera" es su estrategia para mantenerse firme y enfocada. Esta filosofía se traslada directamente a sus composiciones.
En "La verdad o la imaginación", las canciones exploran distintos tipos de relaciones. "Sí, de las que mantienes con el otro, que puede ser tu pareja, tu entorno o las situaciones que se te presentan en la vida", explica la artista. No se trata solo de vínculos románticos, sino de la compleja red de interacciones que conforman nuestra existencia.
Un recorrido orgulloso por casi 50 años de música
Al borde de cumplir medio siglo en el panorama musical, Alaska no oculta su orgullo por el camino recorrido. Recuerda sus inicios, calificando su "primera actuación" como "horrible, fatal". Admite que en aquel entonces "no sabíamos ni tocar, no había un público amable y desconocíamos totalmente lo que era subirse a un escenario". Sin embargo, la perseverancia fue la clave: "pero seguimos adelante y me siento orgullosa de mi carrera".
La artista, que se muestra satisfecha con su presente y su ubicación geográfica entre México y España, descarta la idea de desaparecer o irse. "Estoy muy bien donde estoy, como estoy y con quien estoy. No tengo necesidad de desaparecer", asegura. Con este nuevo trabajo, Alaska demuestra una vez más su vigencia y su capacidad para reinventarse, demostrando que la imaginación es, efectivamente, una fuerza vital y creativa inagotable.
