La lluvia de barro golpea España este martes
La calima, ese velo polvoriento que ya ha teñido de ocre los cielos de Canarias, pone rumbo a la península. Este martes se prevé que el fenómeno alcance su punto álgido, advirtiendo de cielos turbios, una calidad del aire empeorada y, lo más preocupante, la inminente amenaza de una lluvia de barro que podría dejar su huella en buena parte del país. Las imágenes de un cielo anaranjado y la sensación de un aire más denso son solo el preludio de lo que está por venir.
La entrada de polvo en suspensión, favorecida por la presencia de una dorsal atmosférica, ha ido ganando terreno desde el fin de semana. Tras afectar especialmente al archipiélago canario, la calima se extiende ahora por la península, tiñendo de color pardo los paisajes y reduciendo la visibilidad. Este fenómeno meteorológico, originado en el desierto del Sahara, transporta partículas de arena y polvo a miles de kilómetros.
El martes, día clave para la calima
Las concentraciones de polvo en suspensión se intensificarán a lo largo de este martes. Las zonas del sur y, sobre todo, del oeste peninsular serán las más afectadas, con niveles altos de calima. Especial atención merecen Extremadura, Andalucía y el litoral norte de Galicia durante la mañana. La calima avanzará progresivamente hacia el este, alcanzando a últimas horas del día a puntos de la franja central como Cantabria, País Vasco y zonas de Castilla y León. Los cielos grises y el aire cargado se convertirán en la tónica general.
La temida lluvia de barro se cierne sobre España
La acumulación de partículas en la atmósfera eleva el riesgo de precipitaciones con barro. Este fenómeno, conocido popularmente como lluvia de barro, se produce cuando las gotas de lluvia arrastran el polvo en suspensión al caer. Aunque las previsiones no detallan las zonas exactas más propensas a sufrir esta lluvia de barro, sí advierten de su posibilidad, especialmente en el noroeste peninsular. Es una consecuencia directa de la intensa calima prevista.
La calima no solo altera el paisaje, sino que también tiene implicaciones para la salud. Afecta especialmente a personas con problemas respiratorios y reduce la visibilidad. Las autoridades sanitarias suelen recomendar limitar la exposición al exterior y mantener las ventanas cerradas durante episodios de alta concentración de partículas. La lluvia de barro, además, puede dejar una fina capa de polvo sobre vehículos, edificios y cultivos, obligando a una limpieza posterior y generando un inconveniente generalizado.
La calima se extiende por España y alcanza su pico este martes. Los cielos se teñirán de ocre y el aire se volverá irrespirable en muchas zonas.
