El troleo que zanjó la política
Alejandro Sanz ha demostrado en 'Lo de Évole' que su talento va más allá de la música. Sin embargo, ha dejado claro que hay ciertos terrenos, como la política, en los que prefiere no adentrarse. Durante el cierre de temporada del programa de La Sexta, el cantante se mostró visiblemente incómodo ante las insistentes preguntas de Jordi Évole sobre temas de actualidad nacional e internacional, a pesar de haber abordado previamente a figuras como Donald Trump.
Fue ante los intentos más incisivos del presentador cuando Sanz, entre risas y seriedad, lanzó una confesión que lo dice todo: “No soy mucho de política, pero de fútbol sé un huevo”. Un dardo directo para zanjar un debate que empezaba a agotarle. El troleo de Alejandro Sanz a Évole con el fútbol fue la guinda perfecta.
El reloj deportivo que desata el ingenio de Évole
El momento cumbre, disfrazado de anécdota, llegó cuando Alejandro Sanz quiso mostrar a Évole su nuevo reloj deportivo. La interfaz de actividad física del dispositivo, con su peculiar disposición de colores, fue suficiente para que el presentador desatara su instinto periodístico. Observando la esfera táctil, Évole no tardó en compararla con una encuesta electoral, buscando una vez más la conexión política del artista.
"Va a ganar el PCM: pan con manteca"
La respuesta de Sanz fue inmediata y cargada de sarcasmo. Ante la presión de Évole, el cantante soltó un irónico "Va a ganar el PCM: pan con manteca", un claro intento de desviar la conversación hacia un terreno más ligero y humorístico. El artista buscaba desesperadamente salir de un tema que le generaba incomodidad. El troleo a Évole por parte de Alejandro Sanz fue magistral.
Pero Évole, fiel a su estilo incisivo, no se dio por vencido y volvió a la carga, haciendo referencia al característico color corporativo de Vox. "No lo sé, pero me alegra ver a los verdes que no han subido mucho", replicó el presentador, provocando aún más gestos de incomodidad en el cantautor, que veía cómo su entrevista volvía a reconducirse por derroteros que pisa con cautela.
Viajes familiares y la batalla contra la ansiedad
Más allá de su reticencia a opinar de política, la entrevista de Alejandro Sanz en 'Lo de Évole' también profundizó en aspectos más personales. El cantante compartió detalles sobre sus esfuerzos por pasar tiempo de calidad con sus cuatro hijos, organizando uno o dos viajes anuales en los que solo participan ellos cinco, "Ni madre ni asistentes ni nada". Una iniciativa para enmendar el tiempo que no pudo dedicarles en sus primeras giras.
Sanz también se abrió sobre su lucha contra la ansiedad y los episodios de profunda tristeza que ha experimentado. Reveló cómo encontraba un insólito refugio en el propio escenario, un lugar que, paradójicamente, le ayudaba a calmar sus miedos y a sobreponerse a la soledad que a menudo sentía tras los conciertos. "¿Sabes lo que es terminar en el escenario con la adrenalina arriba y meterme en un cuarto y decir '¿y ahora qué?'", confesó, mostrando una vulnerabilidad pocas veces vista en un artista de su calibre.
La conversación también tocó otros temas, como un proyecto de musical inspirado en sus canciones, 'El alma al aire', que se estrenará en Madrid, y una transacción inmobiliaria pasada con Eden Hazard, quien le compró su lujoso chalet en La Finca por once millones de euros. El troleo de Alejandro Sanz a Évole con el fútbol demostró su habilidad para esquivar temas espinosos.
