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La Justicia avala el despido de un mecánico que se dio de baja por lumbago y fue cazado pescando

La justicia ha dado la razón a una empresa en un caso que sienta precedente. Un mecánico, de baja por lumbago y dolor de mano, fue grabado disfrutando de una jornada de pesca submarina. El Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha validado su despido disciplinario, confirmando que la incapacidad temporal no era real.

El Mecánico y su 'Lumbago' de Pesca

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha dictado sentencia firme en un caso que pone en jaque la picaresca laboral. Se trata de un mecánico que se encontraba de baja médica desde septiembre de 2016 por dolencias lumbares y en la mano derecha. La empresa, sospechando de la veracidad de su incapacidad, inició un seguimiento privado que culminó con pruebas irrefutables. El trabajador fue grabado practicando pesca submarina, cargando equipo pesado y saliendo del agua con varias capturas, entre ellas, un congrio. Las imágenes mostraban al empleado agachándose y moviéndose sin aparente dificultad, contradiciendo directamente los informes médicos que justificaban su baja.

La Justicia Avala el Despido Disciplinario

Tras el seguimiento, la empresa procedió al despido disciplinario del mecánico. La decisión fue ratificada primero por el Juzgado de lo Social número 2 de A Coruña y, posteriormente, confirmada por el TSJ de Galicia en su sentencia 226/2018, fechada el 11 de enero de 2018. El tribunal consideró que las acciones del trabajador constituían una transgresión de la buena fe contractual y un abuso de confianza. Estas son justificaciones suficientes para un despido procedente. El diagnóstico inicial de la baja médica hablaba de un desplazamiento discal lumbar sin mielopatía y dolor articular en muñeca y mano derecha, con indicación de reposo y evitación de esfuerzos. Sin embargo, las pruebas recabadas demostraron una realidad muy distinta.

El Coste de la Baja Fraudulenta

Este caso pone de manifiesto el debate recurrente sobre el fraude en las bajas laborales y su impacto económico. Aunque las fuentes no aportan cifras exactas para este mecánico, sí señalan una tendencia general: el coste medio de un despido en España se ha encarecido. Según datos de 2024, la indemnización por despido repuntó un 8% tras la reforma laboral. Otro informe de 2025 indica que las empresas pagan de media más de 8.000 euros por cada empleado que prescinden, un coste que ha aumentado significativamente desde 2021. La reforma laboral de 2022, que ha limitado los contratos temporales, también se apunta como un factor que podría estar influyendo en estos costes. Esto hace que los despidos, cuando se producen, sean más costosos para las arcas empresariales.

Precedentes y Consecuencias para Echar a un Empleado

Este no es el único caso donde la justicia ha tenido que dirimir sobre la procedencia de un despido en situaciones dudosas. Otros ejemplos recientes incluyen el de un vigilante de seguridad que permitió el acceso irregular de aficionados a un partido y cuyo despido fue confirmado por el Tribunal Supremo. También se ha dado el caso de un trabajador despedido el mismo día que recibía una amonestación por usar el teléfono de la empresa para llamar a su familia. En aquella ocasión, la justicia declaró el despido improcedente al no acreditarse fehacientemente las faltas graves imputadas.

La sentencia del mecánico pescador refuerza la postura de que las empresas tienen derecho a tomar medidas disciplinarias cuando se demuestra un fraude en la incapacidad temporal. La clave, como se ha visto, reside en la contundencia de las pruebas y en el rigor del seguimiento realizado. Estos elementos son esenciales para que el tribunal pueda validar un despido laboral en estas circunstancias.

Un mecánico se da de baja por lumbago, le graban saliendo del agua con un congrio y la justicia avala su despido. El TSJ de Galicia confirmó el despido disciplinario de un mecánico de baja médica por una dolencia lumbar y dolor en la mano derecha. Esto ocurrió tras ser grabado cargando equipo de pesca submarina, agachándose sin problemas y saliendo del agua con varias capturas. La sentencia 226/2018, dictada el 11 de enero de 2018 por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, resuelve el caso de un trabajador que llevaba de baja desde el 12 de septiembre de 2016. La empresa lo despidió después de un seguimiento privado. Tanto el Juzgado de lo Social número 2 de A Coruña como el TSJ concluyeron que el despido era procedente y avalaron echar al empleado.

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