Aldama confiesa ‘mordidas’ para el PSOE y que Sánchez sabía del ‘Caso Koldo’
El empresario Víctor de Aldama ha dinamitado este miércoles el 'Caso Koldo' con una confesión que salpica directamente al PSOE y a su cúpula. Ante el Tribunal Supremo, en un día clave para la actualidad judicial, Aldama admitió que entregaba “mordidas” de constructoras a José Luis Ábalos. Aseguró que parte de ese dinero se destinaba a la financiación del partido. Koldo García le confirmó que Pedro Sánchez estaba al tanto. Esta revelación cambia el relato oficial y pone al Gobierno contra las cuerdas.
La declaración de Aldama, que se extendió durante horas, desveló un entramado de pagos en efectivo. Estos iban directamente al exministro de Transportes y a su asesor. El comisionista detalló cómo, entre 2019 y 2022, entregaba mensualmente 10.000 euros en efectivo. El objetivo era sufragar gastos personales de Ábalos, incluyendo el sustento de su ex mujer e hijos y el colegio. Era un goteo constante de dinero negro para el “jefe”, como Koldo García se refería a Ábalos.
Un río de dinero en efectivo para el partido
Lo más grave de la confesión de Aldama no son solo los gastos personales. El empresario aseguró que transportó en una mochila al Ministerio de Transportes cantidades de entre 250.000 y 350.000 euros. Koldo García le habría dicho expresamente que “parte de ese dinero iba para la financiación del PSOE”. Estas palabras apuntan directamente a la caja B del partido. Aldama no dudó en ponerlo sobre la mesa de la justicia.
Cuando Aldama preguntó a Koldo si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estaba al corriente de estos manejos, la respuesta del ex asesor fue afirmativa. Es una acusación de extrema gravedad. Eleva el escándalo a la máxima esfera política. Exige explicaciones urgentes por parte del Ejecutivo. La defensa de Ábalos se resquebraja ante el aluvión de testimonios y evidencias.
La red de 'favores' y enriquecimiento
La Fiscalía Anticorrupción ya había señalado en su escrito de acusación que Ábalos, Koldo y Aldama “convinieron” aprovecharse del cargo del entonces ministro. Buscaban “favorecer” la contratación con la Administración a cambio de “beneficio económico”. Todo ello, según el fiscal jefe, con “ánimo de enriquecimiento”. Se apoyaron en otras autoridades y funcionarios de Transportes. También en el entorno empresarial de Aldama y familiares de Koldo.
Aldama desveló detalles escabrosos sobre las relaciones personales en el entorno del exministro. Mencionó una “esfera de señoritas”. Koldo García dijo la lapidaria frase: “Jésica tenía cogido a Ábalos por los huevos”. Este retrato ahonda en el “desbarajuste en los pagos”. Ya se había evidenciado en la sede del PSOE. Ahora cobra una nueva dimensión con la confesión de las mordidas.
El misterio de Delcy Rodríguez y la financiación ilegal
La situación ya era explosiva. Aldama manifestó su disposición a revelar información. Relaciona la polémica visita de Delcy Rodríguez a España en enero de 2020 con la financiación ilegal del PSOE. La número dos de la dictadura venezolana estuvo en el centro de la polémica. Si se confirma, añadiría un capítulo internacional a este entramado de corrupción y blanqueo.
La declaración del empresario busca colaborar con la justicia. Pretende mitigar su situación legal. Ha puesto en jaque la estrategia de defensa de Ábalos y Koldo. El 'Día D' para Aldama se ha convertido en un terremoto político. Amenaza con sacudir los cimientos del Gobierno. La aldama actualidad promete más revelaciones. La opinión pública espera respuestas ante un escándalo que no deja de crecer.
Ábalos, contra las cuerdas
Las implicaciones de las palabras de Aldama son inmensas. La acusación directa de financiación ilegal del PSOE es grave. Sumada al conocimiento que Koldo García atribuye a Pedro Sánchez, coloca al partido en una situación delicadísima. El Tribunal Supremo se prepara para un juicio. Cada declaración puede ser un misil directo a la línea de flotación de un partido. Ahora debe justificar de dónde venían esos cientos de miles de euros en efectivo. Debe explicar quiénes estaban al tanto de su destino.
