La Policía se ahoga sin pistas cinco días después
Cinco días después del espectacular robo de 144 monedas de oro del Tesoro de Villanueva de la Serena, el panorama es desolador. La Policía Nacional no tiene ni una pista seria sobre el paradero del botín. El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha sido contundente al admitir que las pesquisas se encuentran en un punto muerto. «No hay ningún avance», ha declarado, confirmando la parálisis que rodea una de las sustracciones más impactantes de los últimos tiempos en la región.
El alto precio del oro que componen las 144 monedas robadas, que suman casi cuatro kilos, ha abierto «muchas» líneas de investigación. Sin embargo, ninguna parece haber fructificado hasta el momento. Los expertos y los propios investigadores barajan la posibilidad de que se trate de un robo por encargo. Una hipótesis que se refuerza con la sospecha de que el valioso botín ya podría haber sido sacado del país. Esta circunstancia, de confirmarse, complicaría exponencialmente la recuperación de las piezas y la identificación de los autores.
Un golpe maestro sin testigos
El modus operandi de los ladrones fue tan audaz como efectivo. Accedieron al Museo Arqueológico de Badajoz forzando una reja en la parte trasera del edificio, utilizando una escalera metálica para escalar la fachada. Una vez dentro, se dirigieron directamente a la vitrina que albergaba el Tesoro de Villanueva y la rompieron con violencia para hacerse con las codiciadas monedas. Según la cobertura policial, los autores huyeron por la misma ventana por la que accedieron, desapareciendo en la oscuridad de la madrugada.
La rápida actuación de la vigilante de seguridad, que escuchó ruidos y dio la voz de alarma, movilizó a varias radiopatrullas de la Policía Nacional. Llegaron al recinto de la Alcazaba «en pocos minutos». Sin embargo, para entonces, los ladrones ya se habían esfumado con su preciado botín. La falta de cámaras de videovigilancia en el museo ha dejado a los investigadores sin imágenes que ayuden a identificar a los autores. Deben basarse en las escasas pruebas recogidas en la escena del crimen.
Dificultades que complican la investigación del tesoro
El delegado del Gobierno ha reconocido las «numerosas dificultades» que enfrenta la investigación. La naturaleza del material sustraído, su alto valor en el mercado negro y las múltiples hipótesis abiertas son factores que dificultan el avance de las pesquisas. La posibilidad de que las monedas ya hayan cruzado fronteras es una de las principales preocupaciones. La recuperación de objetos de este tipo fuera del territorio nacional se convierte en una tarea titánica.
Villanueva de la Serena, municipio históricamente vinculado al tesoro, ha mostrado su comprensible malestar ante la falta de noticias. La pérdida de estas 144 monedas no solo representa un duro golpe económico. Supone también un irreparable daño al patrimonio histórico y cultural de la región. Cinco de las 149 monedas originales se salvaron del robo. Quedaron bajo los cristales de la vitrina tras el violento asalto.
Mientras la Policía Nacional peina todas las vías posibles, la sombra de la duda se cierne sobre el futuro del Tesoro de Villanueva. La esperanza de recuperar este valioso legado histórico se desvanece día a día. Deja un sabor amargo y la sensación de impunidad ante un robo que, por ahora, parece no tener fin a la vista.
Quintana sobre el robo del Tesoro de Villanueva: «No hay ningún avance». El alto precio del metal de las 144 monedas hace que sean «muchas» las líneas de investigación, como un robo por encargo en el que no se descarta que el oro ya esté fuera del país. La Policía Nacional tiene complicado avanzar en la investigación del robo de 144 de las 149 del Tesoro de Villanueva de la Serena. El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha confirmado cinco días después que las pesquisas no se han materializado por ahora en ningún avance.
