La Casa Real Noruega Se Blinda: Cancelan Viaje y Limitan Comentarios Tras el Escándalo Epstein

La monarquía noruega atraviesa uno de sus momentos más delicados. La publicación de nuevos documentos desclasificados por el Tribunal de Justicia de Estados Unidos ha puesto a la princesa Mette-Marit en el epicentro de un escándalo que ha sacudido los cimientos de la Casa Real. Las revelaciones apuntan a una estrecha amistad, mantenida durante años, entre la esposa del príncipe Haakon y el fallecido magnate Jeffrey Epstein, forzando a la corona a tomar medidas drásticas para blindarse ante la crisis de imagen.
La novedad más inesperada y de impacto inmediato ha sido la confirmación de que la princesa Mette-Marit y Epstein mantuvieron contacto entre 2011 y 2014. Correos electrónicos filtrados detallan conversaciones sorprendentes, como una de 2012 en la que Epstein le confiesa a la princesa que se encuentra en París «buscando esposa». La respuesta de Mette-Marit no ha dejado indiferente a nadie: calificó la ciudad francesa como «buena para el adulterio» y sugirió que «las escandinavas son mejores candidatas para ser esposas».
Horas después de que estos documentos salieran a la luz, la princesa Mette-Marit emitió un comunicado público en el que pedía disculpas. «Lo lamento profundamente y es una responsabilidad que debo asumir. Demostré falta de criterio y lamento haber tenido contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso», declaró la princesa, intentando mitigar el daño reputacional. Sin embargo, estas palabras no han sido suficientes para frenar la caída de su popularidad. Una encuesta publicada a finales del año pasado reveló que tan solo el 30% de la población noruega considera que será una buena reina consorte, una cifra alarmante para la institución.
La crisis ha escalado hasta tal punto que ha tenido repercusiones políticas directas. El Parlamento noruego debatió y votó la continuidad de la monarquía como forma de gobierno. El resultado fue ajustado pero favorable a la corona: 141 diputados votaron a favor de mantener el sistema actual, frente a 26 que abogaron por la instauración de la república. A pesar de haber superado esta votación crítica, la sombra del escándalo Epstein planea sobre el futuro de la familia real.
Ante la creciente presión y el aluvión de comentarios negativos en sus plataformas digitales, la Casa Real Noruega ha tomado una decisión sin precedentes: limitar drásticamente los comentarios en sus redes sociales. «La corona se blinda frente a los escándalos que salpican a la familia», explican fuentes del palacio al periódico Dagbladet, confirmando el cierre de comentarios en Instagram y Facebook. Esta medida busca controlar la narrativa y proteger a la institución de un escrutinio público cada vez más hostil.
Además de este blindaje digital, la princesa Mette-Marit ha cancelado un viaje al extranjero que tenía programado para las próximas semanas. Inicialmente planeado para poner distancia mientras se celebraba el juicio de su hijo Marius Borg, el viaje ha sido pospuesto «hasta nuevo aviso» tras la publicación de los archivos de Epstein, según han confirmado fuentes del palacio a ‘NRK’. La princesa busca así evitar una mayor exposición mediática en un momento crítico.
Mientras tanto, la figura de Jeffrey Epstein sigue generando controversia en otros ámbitos internacionales. El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con demandar al presentador de los Grammy, Trevor Noah, por insinuar durante la gala que Trump podría haber estado en la isla del magnate. «Parece que voy a enviar a mis abogados a demandar a este pobre, patético, sin talento y tonto presentador», declaró Trump en su red social Truth, en referencia a un monólogo de Noah que apuntaba a la necesidad de Trump de encontrar una «nueva isla» para reunirse con Bill Clinton.
La 68ª edición de los Grammy, de hecho, se convirtió en un escenario de protesta contra la administración Trump, con numerosas estrellas mostrando su descontento. Artistas como Billie Eilish, Justin Bieber, Hailey Bieber y Lady Gaga portaron prendedores con el lema ‘ICE Out’ (‘Fuera ICE’). Eilish aprovechó su discurso al ganar un premio para lanzar un potente mensaje en defensa de los migrantes, declarando «Que se joda el ICE». Bad Bunny también se sumó a las protestas, exigiendo «fuera ICE» y afirmando que los migrantes «no somos salvajes, no somos animales, no somos aliens, somos humanos y somos americanos».
La conexión de figuras públicas con Jeffrey Epstein continúa desvelando relaciones incómodas y provocando reacciones contundentes, demostrando el largo alcance de su red y el impacto duradero de sus actividades.
