Tragedia en el Camp Nou: Fallece Enric Reyna, el expresidente que salvó al Barça de una crisis histórica

El mundo del fútbol se viste de luto tras conocerse el fallecimiento de Enric Reyna i Martínez, quien ocupó la presidencia del FC Barcelona en un momento de extrema dificultad para la entidad. Reyna, que tenía 85 años, se convirtió en el máximo dirigente del club blaugrana entre febrero y mayo de 2003, un periodo corto pero de vital importancia que marcó un antes y un después en la historia reciente del club catalán.
Su llegada a la presidencia se produjo tras la dimisión de Joan Gaspart, asumiendo el timón en una época turbulenta. Reyna, promotor inmobiliario de profesión y socio del club desde 1965, se incorporó a la junta directiva en 2000 bajo el mandato de Gaspart. En diciembre de 2002, ascendió a una de las vicepresidencias, preparándose para un rol que, sin duda, pondría a prueba su temple y capacidad de gestión.
El mandato de Enric Reyna coincidió con una de las crisis más profundas que ha atravesado el FC Barcelona. Una delicada situación económica, sumada a un rendimiento deportivo que dejaba mucho que desear en el primer equipo, generaba un ambiente de pesimismo y urgencia. Sin embargo, fue precisamente en este escenario donde Reyna demostró su valía, logrando mantener a flote la nave blaugrana y sentando las bases para la posterior recuperación.
A pesar de la sequía de títulos del equipo de fútbol, el periodo de Reyna al frente del club no estuvo exento de éxitos en otras disciplinas. Las secciones profesionales del Barça cosecharon tres importantes títulos: la Copa del Rey de baloncesto, la Copa del Rey de hockey sobre patines y la Copa EHF de balonmano. Estos triunfos, logrados en un contexto tan adverso, subrayan la capacidad de la entidad para competir y triunfar en múltiples frentes, un espíritu que Reyna supo mantener vivo.
El 5 de mayo de 2003, Enric Reyna dejó la presidencia tras una Asamblea General Extraordinaria. Al día siguiente, una Comisión Gestora asumió las riendas para convocar elecciones, dando paso al primer mandato de Joan Laporta. En su despedida, Reyna dejó un mensaje cargado de sentimiento, expresando su anhelo por un club unido y fiel a su identidad. «Sueño con un Barça del que socios, simpatizantes, empleados, jugadores y directivos se sientan orgullosos de los colores y de cómo se hacen las cosas», declaró entonces.
A lo largo de los años, Enric Reyna se mantuvo activo en la vida institucional del club, participando en actos, comicios electorales y asambleas, demostrando su compromiso inquebrantable con el FC Barcelona. Su figura será recordada no solo por haber presidido el club en un momento crítico, sino también por su dedicación y por haber contribuido a la resiliencia de una de las instituciones deportivas más importantes del mundo.
