Miguel Ríos sorprende: ¡El ‘último vals’ no es una despedida definitiva y se compara con Keith Richards!

Miguel Ríos, el eterno guerrero del rock español, está de vuelta y su gira “El último vals” está lejos de ser un adiós definitivo. A sus casi 82 años, el granadino, con una trayectoria que abarca 64 años sobre los escenarios, se compara con el legendario Keith Richards, afirmando con una sonrisa pícara que “somos cada vez más rockeros octogenarios que seguimos sus pasos”. Una declaración que rompe moldes y anticipa la vitalidad que el artista derrocha en cada actuación.
El intérprete, que desembarca este viernes 13 de marzo en Gijón, una ciudad cargada de significado en su carrera, no se cansa de sorprender. Gijón fue el escenario de su primer contrato profesional, testigo de reconocimientos y punto de encuentro con amigos como Víctor Manuel, quien casualmente actuará en el mismo teatro al día siguiente. La cita será en el teatro de La Laboral, donde Ríos ofrecerá un concierto que, a pesar del nombre de la gira, “El último vals”, no es más que un “comodín” que él mismo agotó hace 16 años con su gira oficial de despedida. “Así que me veré obligado a despedirme a la francesa”, bromea el músico, dejando claro que su espíritu rockero no conoce límites.
La gira, que ya lleva seis meses rodando, no ha hecho sino perfeccionarse. “Más que evolucionar, lo hemos pulido”, explica Ríos. Tocar al menos una vez por semana ha conseguido que el espectáculo esté extraordinariamente afinado, pero lo que realmente mantiene “las pilas a tope” es la respuesta del público. “Que se lo canta todo y lo disfruta desde que le doy la bienvenida”, comenta con evidente satisfacción. Esta conexión palpable con la audiencia es uno de los pilares de su éxito continuado.
En contraste con los macroconciertos, los teatros ofrecen una atmósfera diferente, más íntima. Ríos la valora especialmente. Fue precisamente en La Laboral, hace más de treinta años, donde cantó por primera vez como invitado en un concierto de Víctor Manuel. Ahora, la situación es distinta, pero la emoción se mantiene intacta. La gira “El último vals” se presenta como una celebración de toda una vida dedicada al rock, un recorrido íntimo y emocionante por los teatros más emblemáticos del país. Comenzó en octubre de 2025 y se extenderá hasta noviembre de 2026, cada parada resonando con la energía de siempre y la gratitud de quien mira atrás con serenidad.
El formato electroacústico de esta gira es otra de las claves de su éxito. Acompañado por cuatro músicos multinstrumentistas, Miguel Ríos entrelaza el rock con toques de country, creando una atmósfera cercana y profundamente emotiva. Es un “último vals” con su público, un adiós sin estridencias a los grandes escenarios, permitiendo que sea la música la que hable por sí misma. Pero más allá de la despedida escénica, el espíritu de Ríos sigue vibrante, como demuestra su reciente incursión en el estudio para versionar, junto a Rosa León, el clásico “Los ejecutivos” de María Elena Walsh. Un proyecto que forma parte de “Carta de amor a María Elena Walsh”, donde artistas de distintas generaciones se unen por admiración a la icónica autora.
La vitalidad de Miguel Ríos, su capacidad para reinventarse y su inquebrantable amor por la música lo posicionan no solo como un icono del rock nacional, sino como un ejemplo de longevidad artística. Su “último vals” es, en realidad, una nueva melodía que demuestra que, para algunos, el rock nunca termina.
