La denuncia de su mujer destapa un presunto calvario de maltrato y acoso
La imagen del tricampeón del mundo Óscar Freire, un ídolo en el ciclismo español, se ha visto empañada por un oscuro episodio. El exciclista ha sido detenido en su localidad natal, Torrelavega (Cantabria), tras la contundente denuncia interpuesta por su propia mujer. Los hechos, que han saltado a la luz este domingo, apuntan a un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar, con acusaciones que van desde agresiones y amenazas hasta un acoso continuo que ha llevado a la mujer a solicitar protección.
La pesadilla de la mujer del exciclista comenzó ayer por la tarde, cuando acudió al cuartel de la Guardia Civil de Torrelavega para relatar una situación insostenible. Según el atestado policial, la denunciante asegura que Freire no deja de perseguirla, llegando a sospechar que le está instalando micrófonos tanto en su domicilio como en su vehículo. Además, relata episodios de vejaciones e insultos constantes que han deteriorado gravemente su convivencia, a pesar de que la pareja se encuentra en trámites de divorcio y no convive desde noviembre de 2025.
Acoso continuo y control total
El relato de la denunciante dibuja un panorama de control absoluto. La mujer afirma que el exciclista ha llegado a colocar localizadores GPS en su coche y ha duplicado su cuenta de redes sociales, asegurando que él “siempre sabe dónde está y lo que hace”. Esta actitud, según su testimonio, se ha intensificado en los últimos tiempos, aunque sostiene que el comportamiento controlador de Freire venía de años atrás. Ella llegó a normalizar esta dinámica durante su matrimonio, que cumplió veinte años en 2023.
Las acusaciones de malos tratos en el ámbito familiar se completan con presuntas agresiones y amenazas, detalladas en el atestado policial al que ha tenido acceso Europa Press. La mujer ha explicado que esta situación le ha llevado a sentirse “inferior y muy sumisa”, minando su autoestima y su independencia económica. Durante la propia declaración en la Guardia Civil, Freire llamó a su mujer hasta trece veces, un hecho que pone de manifiesto la tensión y el acoso que, según la denuncia, sufre la víctima.
El ciclista se acoge a su derecho a no declarar
Tras la denuncia y la solicitud de una orden de protección por parte de la mujer, la Guardia Civil procedió a la detención de Óscar Freire en la tarde de ayer. El tricampeón del mundo, conocido por sus éxitos en las clásicas y por su carácter reservado, se acogió a su derecho a no declarar ante los agentes. Posteriormente, fue puesto a disposición judicial, quien ha decidido su puesta en libertad provisional, aunque con medidas cautelares que incluyen una orden de alejamiento.
Este episodio se produce en un momento delicado para el exciclista, inmerso en un proceso de divorcio con su esposa, con la que tiene tres hijos, dos de ellos menores de edad. Cabe recordar que el pasado mes de febrero de 2025, la misma mujer denunció la desaparición de Freire, aunque fuentes familiares aclararon entonces que el deportista estaba localizado y bien.
Tras la libertad provisional, ¿qué ocurrirá ahora?
La situación legal de Óscar Freire se encuentra ahora en manos de la justicia. La orden de alejamiento impuesta busca garantizar la seguridad de la denunciante mientras avanza la investigación. El caso pone de manifiesto la gravedad de las acusaciones y las complejas dinámicas que pueden existir en relaciones personales, incluso en aquellas de figuras públicas. La repercusión mediática de este suceso, dada la relevancia de Freire en el deporte español, es innegable y genera una gran expectación sobre el desarrollo del proceso judicial.
Óscar Freire ha sido detenido tras ser denunciado por su mujer por un presunto delito de maltrato y acoso continuo. El triple campeón del mundo de ciclismo, Óscar Freire, ha sido detenido en su localidad natal, Torrelavega (Cantabria), tras la denuncia de su mujer, quien asegura que no deja de acosarla. La detención tuvo lugar ayer, domingo, tras la denuncia de la mujer, con la que está en trámites de divorcio. La mujer acudió al cuartel de la Guardia Civil de Torrelavega para denunciar que Freire no deja de perseguirla, que cree que le está poniendo micrófonos, que la veja y que la insulta constantemente.
