La UCO señala a Armengol como clave para que la trama Koldo accediera a Baleares
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha emitido un informe demoledor que señala directamente a Francina Armengol, expresidenta de Baleares y actual presidenta del Congreso, como facilitadora del acceso de la trama Koldo a la comunidad autónoma para la adjudicación de contratos de material sanitario durante la pandemia. El documento, al que ha tenido acceso este diario, sostiene que el empresario Víctor de Aldama, figura central en la red de presunta corrupción, ejerció su influencia a través del binomio "Koldo-Ábalos" para asegurar contratos en la isla.
Los investigadores han puesto el foco en la fecha del 25 de abril de 2020. Ese día se produjo el primer contacto entre Koldo García, asesor personal del entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos, y Francina Armengol, quien ostentaba la presidencia del Govern balear. Este encuentro inicial fue clave, ya que, tras la comunicación con la entonces presidenta, Koldo García contactó de inmediato con Manuel Palomino, director de Gestión del Servicio de Salud de Baleares.
La oferta que se puso sobre la mesa fue contundente: un millón de mascarillas FFP2 de la trama a un precio de 2,50 euros por unidad. Según el informe de la UCO, a partir de este momento se activó toda la maquinaria administrativa. La propia Armengol, según las pesquisas, preguntó a Koldo García al día siguiente si conocía a alguien que pudiera suministrar mascarillas infantiles. La respuesta del asesor ministerial fue un rotundo "Te lo arreglo", confirmando la conexión directa y la voluntad de facilitar las operaciones.
Este nuevo informe de la UCO, que se suma a la investigación judicial abierta en la Audiencia Nacional, no solo apunta a Baleares. Las pesquisas revelan que la trama de Koldo y Aldama negoció en paralelo con los gobiernos de ambas comunidades autónomas, Baleares y Canarias. El informe incluye mensajes y correos electrónicos que vinculan directamente a la presunta red corrupta con los ejecutivos que presidían entonces Francina Armengol y Ángel Víctor Torres, actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática.
Se desprende de la documentación analizada por los investigadores que Aldama estaba al tanto de las gestiones que se realizaban tanto en Baleares como en Canarias. La agilidad con la que se pusieron en marcha los procedimientos administrativos en Baleares tras el contacto inicial de Koldo con Armengol sugiere un trato de favor y una facilitación activa por parte de la entonces presidenta. Las comunicaciones interceptadas y analizadas por la UCO son la base de estas contundentes acusaciones que ponen en una situación muy comprometida a la actual presidenta del Congreso.
Las revelaciones de la UCO añaden presión sobre Francina Armengol, quien ya ha sido señalada en anteriores fases de la investigación. La conexión directa con Koldo García y la aparente disposición para agilizar contratos de material sanitario en plena crisis pandémica, tal y como detalla el informe, abren un nuevo y peligroso frente judicial y político para la dirigente socialista. La investigación sigue su curso, y estos hallazgos podrían tener importantes consecuencias.
La UCO acredita que Armengol facilitó el acceso de la trama Koldo en Baleares. Tribunales Pardo de Vera y el ex secretario general de Puertos destacan la influencia de Aldama en el Ministerio de Transportes. Los testigos describen el rol de Koldo para contratar con la trama de las mascarillas: "Dijo que ocho millones o nada". La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostiene en un nuevo informe que el empresario Víctor de Aldama ejerció su "influencia" a través del binomio "Koldo-Ábalos" para conseguir la adjudicación de contratos de material sanitario también en la comunidad balear, presidida entonces por Francina Armengol.
Los investigadores resaltan que el primer contacto entre el asesor personal del ex ministro de Transportes José Luis Abalos y Armengol tuvo lugar el 25 de abril de 2020. Tras comunicar con la presidenta de las Islas, Koldo García entró en contacto inmediatamente con el director de Gestión del Servicio de Salud de Baleares, Manuel Palomino, a quien se le ofrece un millón de mascarillas FFP2 de la trama a un precio de 2,50 euros. A partir de ese momento se puso toda la maquinaria administrativa en marcha y la propia Armengol preguntó a Koldo al día siguiente si sabía de alguien que vendiera mascarillas infantiles.
