Argüello acusa al Gobierno de ser ‘confesional en materia antropológica’ y de querer controlar las instituciones
El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha lanzado este lunes una ofensiva sin precedentes contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Ha calificado al Ejecutivo de "confesional en materia antropológica" y ha denunciado su "deseo desmedido de intervenir en la sociedad civil y de controlar las instituciones". Las contundentes declaraciones se produjeron durante la inauguración de la Asamblea Plenaria de la CEE en Madrid. Allí, Argüello abordó la actualidad política sin tapujos.
El máximo representante de la Iglesia española aprovechó la tribuna para recordar al Ejecutivo. "No debería temer que sus palabras sobre la política", afirmó, después de que Sánchez defendiera al Papa León XIV ante unas declaraciones sobre Donald Trump. Esta pulla llega tras las críticas del Gobierno a Argüello el pasado junio. Entonces, sugirió que la salida al "bloqueo institucional" pasaba por "dar voz a los ciudadanos" y convocar elecciones anticipadas. El Ejecutivo exigió a los obispos abstenerse de intervenir en asuntos políticos.
El Gobierno, contra las cuerdas: necesita a Junts para sobrevivir
Mientras Argüello dispara contra el Gobierno, el Ejecutivo de Sánchez se encuentra en una situación límite. Fuentes socialistas admiten que el Gobierno "no va a conseguir aprobar ni un decreto más si no se cede a las exigencias de Junts", especialmente en materia fiscal. La supervivencia parlamentaria de Sánchez depende de un hilo. La formación independentista no está dispuesta a ceder sin contrapartidas.
La pasada semana, Junts permitió la validación de un decreto anticrisis. Lo hizo a cambio de que el Gobierno apoyara una moción para eliminar el IVA a autónomos con ingresos inferiores a 85.000 euros anuales. Sin embargo, el pacto no satisfizo a los de Carles Puigdemont. Ahora exigen la implementación inmediata de esa medida y se oponen al aumento del 42% en la base de cotización para autónomos societarios. "Si no lo aplican, no nos sirve", advierten desde la dirección de Junts. El margen de maniobra del Gobierno es cada vez menor.
El Papa, presente en la polémica
La Asamblea Plenaria de la CEE, que se prolongará hasta el próximo viernes, se celebra además en un contexto marcado por la preparación de la visita del Papa León XIV a España en junio. Este evento pondrá el foco en diversas tensiones sociales, como la cuestión migratoria. Argüello reivindicó la comunión eclesial y recordó que la visita papal tiene un carácter nacional. Subrayó la importancia de la unidad en un momento de profunda polarización.
El discurso de Argüello, cargado de referencias a la actualidad, contrasta con la estrategia del Gobierno. Este busca afianzar su control sobre diversas esferas. Las críticas del líder de la Iglesia española ponen de manifiesto las profundas fisuras entre el poder político y las instituciones religiosas. Es un pulso que promete intensificarse en las próximas semanas.
Argüello carga contra el «confesionalismo» del Gobierno y su intento de «controlar a los medios». El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, inauguró este lunes la Asamblea Plenaria que reunirá a los obispos en Madrid durante toda esta semana. Lo hizo con un discurso de marcado tono eclesial y, al mismo tiempo, con una clara lectura de actualidad.
La primera parte del discurso estuvo marcada por la reivindicación de la comunión eclesial. Recordó que el próximo viaje del Papa tiene un carácter nacional y no local. "Visitando a algunos, nos visita a todos", afirmó. La segunda parte tuvo un tono más crítico. Al abordar de manera directa las relaciones con los poderes públicos, centró su foco en la actuación del Gobierno. Lo calificó de «confesional en materia antropológica». Condenó su «deseo desmedido de intervenir en la sociedad civil y de controlar las instituciones».
El Gobierno se lanzó en tromba contra Luis Argüello cuando el pasado junio. Señalaba desde las páginas de OKDiario que la única salida al «bloqueo institucional» que vive España pasaba por «dar voz a los ciudadanos» y convocar elecciones anticipadas.
Defendía entonces el Ejecutivo que los obispos se abstuvieran de intervenir en cuestiones políticas. Pero ahora, después de que Sánchez haya defendido al Papa León XIV ante sus declaraciones sobre las decisiones políticas de Donald Trump, Argüello no debería temer que sus palabras sobre la actuación del Gobierno sean ahora condenadas.
