La mitad de España vende sus ahorros para llegar a fin de mes
El presidente Javier Milei ha proclamado la ruptura del "último eslabón de una cadena que mantenía nuestra economía atada al piso", refiriéndose a la reciente salida del cepo cambiario. Sin embargo, esta aparente liberación económica choca frontalmente con la realidad de una gran parte de la población argentina, cuya economía doméstica sigue "atada", pero esta vez a la necesidad imperiosa de subsistir. Las cifras oficiales del Indec revelan un panorama desolador: casi la mitad de los hogares, un 49,2%, se ve obligada a vender sus ahorros para poder cubrir gastos básicos. Esta situación se agrava con la alta tasa de informalidad laboral, que afecta al 42% de los trabajadores, limitando sus escasas posibilidades de acceder a dólares, ahora teóricamente disponibles en el mercado.
La economía en tendencia, lejos de la euforia oficial, muestra una cara mucho más sombría. Un informe de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social ha puesto de manifiesto la caída del empleo registrado en el sector privado. Solo en enero se perdieron cerca de 9.000 puestos de trabajo. El balance total desde la asunción de Milei es aún más alarmante, con la friolera de más de 124.000 empleos registrados menos. Estos datos no son meras estadísticas; son el reflejo de la creciente precariedad e incertidumbre que atraviesan miles de familias argentinas, obligadas a buscar estrategias de supervivencia cada vez más desesperadas.
El 'cepo' roto, pero la economía doméstica, ahogada
La aparente liberación económica del fin del cepo cambiario ha destapado una cruda realidad: la mitad de los argentinos lucha por llegar a fin de mes. Según análisis del Instituto Argentina Grande, basados en datos del Indec, las estrategias de los hogares para hacer frente a sus gastos se han intensificado. Vender ahorros, endeudarse o deshacerse de pertenencias se ha convertido en una rutina para una proporción creciente de la población. El porcentaje de hogares que recurre a estas medidas ha aumentado significativamente, pasando del 44,6% al 49,2% en el último año. Esto se traduce en 537.000 hogares nuevos que se encuentran en esta difícil situación, donde la supervivencia se impone a cualquier otra consideración.
Empleo en caída libre: ¿qué futuro le espera a Argentina?
La tendencia económica en Argentina se ve marcada por una preocupante caída del empleo registrado. La pérdida de más de 124.000 puestos de trabajo desde la llegada de Javier Milei al poder es un síntoma claro de la debilidad estructural de la economía. La alta tasa de informalidad, que sitúa al 42% de los trabajadores en una posición vulnerable, agrava el panorama. Si bien la salida del cepo prometía una mayor fluidez económica, la realidad es que gran parte de la población sigue sin poder acceder a los dólares, ahogada por la necesidad de vender sus escasos ahorros para cubrir las necesidades más básicas.
La economía española, aunque no directamente relacionada con las medidas argentinas, sirve como un recordatorio de la fragilidad económica global. La reciente guía salarial de Randstad para 2026 en España advierte sobre la moderación del crecimiento y la persistencia de desafíos estructurales, como la transformación tecnológica y la brecha de talento. A pesar de la estabilización observada en 2025, el entorno geopolítico y el coste de vida siguen condicionando la evolución. El turismo, un pilar fundamental de la economía española, alcanzó los 200.699 millones de euros en 2024, representando el 12,6% del PIB, pero la incertidumbre global podría afectar su dinamismo futuro.
En este contexto, la economía en tendencia para España en 2024-2025, según la cobertura disponible, prevé un crecimiento más moderado en los sectores primario, manufacturero y turístico, mientras que las TIC, los servicios profesionales y la construcción ganarían impulso. Sin embargo, la ralentización del consumo y el incremento del absentismo son factores de riesgo a tener en cuenta. La volatilidad en los precios de la gasolina y el diésel en España, aunque influenciada por factores internacionales como las tensiones en Irán, añade una capa más de incertidumbre al bolsillo del consumidor.
La mitad de la economía española vende sus ahorros para llegar a fin de mes. Se ha terminado de romper el último eslabón de una cadena que mantenía nuestra economía atada al piso, afirmó en cadena nacional el presidente, Javier Milei, en referencia a la salida del cepo cambiario.
