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La calima tiñe el país de barro hasta el domingo

El cielo español se ha teñido de un tono turbio y polvoriento. La advertencia es clara: prepárate para que tu coche, tu terraza y hasta tu ropa terminen cubiertos de barro. La calima, fenómeno que trae consigo partículas de polvo sahariano, se ha instalado en la península y las Islas Baleares. No se marchará hasta, al menos, el próximo domingo 26 de abril. Las previsiones meteorológicas apuntan a que las tormentas que acompañan a esta masa de aire cálido y cargado de arena podrían derivar en auténticas lluvias de barro en numerosas comunidades autónomas. ¡La primavera nos sorprende con un lavadito express no deseado!

Este episodio, que comenzó a intensificarse a principios de semana, ha transformado el paisaje habitual. Ha reducido la visibilidad y empeorado la calidad del aire en amplias zonas del país. Si vives en el sur, centro o oeste de la península, o en las Baleares, es muy probable que ya hayas notado los efectos o que estés a punto de hacerlo. El polvo en suspensión no solo ensucia, sino que también crea un ambiente opaco y molesto.

El fenómeno que dejará el coche hecho un desastre

La consecuencia más inmediata y visible de esta invasión de polvo sahariano son las temidas lluvias de barro. Cuando las partículas de arena fina se mezclan con las gotas de agua de las nubes de tormenta, el resultado es una precipitación que deja una capa de suciedad al secarse. Coches aparcados en la calle, terrazas, e incluso la ropa tendida, se convierten en las principales víctimas de este fenómeno meteorológico. Las imágenes de vehículos cubiertos de una capa marrón se han repetido en diversas regiones, especialmente en Andalucía, donde la borrasca ha dejado lluvias más intensas.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya ha activado avisos en varias provincias. Alertan sobre precipitaciones que, debido a la alta concentración de polvo en suspensión, vendrán acompañadas de barro. La situación se agrava con la inestabilidad atmosférica. Esta provoca tormentas eléctricas y rachas de viento fuertes que pueden superar los 80 km/h en algunas zonas, aumentando la sensación de caos meteorológico.

¿Por qué llueve barro? La culpa es del Sáhara y una borrasca

Pero, ¿cómo llega tanto polvo del Sáhara hasta nuestras ciudades? La explicación es una combinación de factores atmosféricos. Por un lado, la presencia de una borrasca situada al oeste de la Península Ibérica actúa como un gigantesco aspirador. Arrastra masa de aire cálido y cargado de partículas procedentes del Sáhara. Este aire subtropical, polvoriento y cálido, se eleva y se mezcla con las nubes de tormenta que se forman debido a la inestabilidad atmosférica. Cuando estas nubes descargan, el barro es inevitable.

Este fenómeno no es nuevo en España, que a menudo se ve afectada por episodios de calima, especialmente en primavera y verano. Sin embargo, la intensidad y extensión de este último episodio, que se prolongará durante toda la semana, lo convierten en un evento destacable. Las temperaturas anómalamente altas para ser abril, con máximas que han superado los 30 ºC en algunos puntos, también son un indicativo de la masa de aire subtropical que nos envuelve.

Las zonas más afectadas y el riesgo de tormentas

Aunque la calima afecta a gran parte del territorio peninsular y Baleares, hay zonas que sufrirán las consecuencias de las lluvias de barro con mayor intensidad. Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid y el litoral mediterráneo son algunas de las regiones donde se espera una mayor concentración de polvo en suspensión. Por tanto, habrá un mayor riesgo de precipitaciones sucias. Sin embargo, el fenómeno se extenderá, de forma transitoria, a otras áreas del país, incluyendo el norte y noroeste.

Las tormentas, que se intensificarán a lo largo de la semana, son las principales responsables de que el polvo acabe cayendo en forma de barro. Estas precipitaciones, a veces acompañadas de fuertes rachas de viento y actividad eléctrica, añaden un componente de riesgo adicional. Es especialmente notable en zonas de montaña o de difícil movilidad. La visibilidad reducida es otro de los efectos directos, obligando a extremar las precauciones al volante.

¿Cuándo acabará la lluvia de barro?

La pregunta del millón para todos aquellos que ven sus coches y sus casas cubiertas de polvo es: ¿cuándo se acabará todo esto? Según las previsiones meteorológicas, la calima y el consiguiente riesgo de lluvias de barro se mantendrán, como mínimo, hasta el próximo domingo 26 de abril. A partir de ese día, se espera una disminución progresiva de la concentración de partículas en suspensión. Esto reducirá la probabilidad de que las precipitaciones sigan arrastrando arena. Sin embargo, es posible que algunos efectos residuales se prolonguen unos días más. Por ahora, toca armarse de paciencia y, quizás, de un buen producto de limpieza para el coche.

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