Roberto Vaquero tilda de «antiobreras» las políticas de regularización de inmigrantes
El historiador y líder de Frente Obrero, Roberto Vaquero, ha lanzado una contundente crítica contra el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes que ha dado comienzo este lunes en España. Vaquero calificó estas políticas impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez como «políticas antiobreras», argumentando que perjudican los intereses de los trabajadores españoles. El debate se reaviva ante la posibilidad de que hasta 840.000 personas en situación irregular puedan formalizar su estancia en el país.
El Ejecutivo estima que alrededor de 500.000 de estas personas podrían ver su situación administrativa regularizada. Sin embargo, España no es ajena a este tipo de procedimientos. Durante los gobiernos de José María Aznar, más de medio millón de personas fueron regularizadas, y cerca de 600.000 lo fueron en el proceso promovido por José Luis Rodríguez Zapatero. Estudios posteriores, como uno elaborado por EsadeEcPol, han señalado efectos positivos en términos de afiliación a la Seguridad Social y un aumento de las cotizaciones, cifrando en unos 4.000 euros anuales por trabajador, sin que se detectara un impacto negativo en los salarios de los trabajadores nativos.
A pesar de los datos históricos y los análisis económicos, el debate social y político se mantiene encendido. Roberto Vaquero se ha posicionado como una de las voces críticas más firmes. En sus intervenciones, el historiador ha cuestionado la procedencia de los inmigrantes que se beneficiarían de esta medida. «Se está hablando de que la mayoría van a ser hispanoamericanos y luego resulta que los consulados que están colapsados son los de Pakistán y Marruecos», afirmó en una intervención televisiva. Vaquero también criticó la lógica de regularizar a personas que han llegado al país sin la documentación preceptiva, señalando: «Estamos regalando el estar aquí a gente que ha venido de forma ilegal». La crítica de Roberto Vaquero a la regularización se centra en la percepción de un trato de favor hacia los recién llegados.
El discurso de Vaquero se enmarca en su definición de sí mismo como un «patriota revolucionario» y líder del Frente Obrero. Este partido político se autodefine como comunista y patriota, y critica a la izquierda política española por lo que considera una falta de defensa de los trabajadores. Vaquero ha defendido la necesidad de nacionalizar sectores estratégicos, pero enfatizando la importancia de la productividad y la competencia en su gestión. Rechaza las etiquetas políticas que puedan tacharle de extremista, afirmando que no teme ser llamado «fascista o facha» y que su objetivo es centrarse en los problemas actuales de España y en el programa de su partido.
Algunos análisis sobre su figura lo describen como un chovinista de extrema derecha, señalando proximidades con personajes como Daniel Esteve, dueño de Desokupa, o portavoces de VOX. Su discurso, a menudo amplificado por medios considerados reaccionarios, se centra en la crítica a la inmigración y en la defensa de lo que denomina «los trabajadores», a menudo desde una perspectiva que choca con los postulados de la izquierda tradicional. Vaquero, con una presencia notable en redes sociales, busca transformar la realidad política a través de la creación de estructuras y la acción directa, alejándose de lo que considera meras discusiones teóricas. La regularización de inmigrantes criticada por Roberto Vaquero genera así un profundo debate.
Este lunes ha dado comienzo el proceso extraordinario para regularizar a inmigrantes que viven y trabajan en España sin documentación. El colectivo afectado asciende a unas 840.000 personas, de las cuales el Ejecutivo estima que alrededor de 500.000 podrían formalizar su situación administrativa. España no es nueva en este tipo de procedimientos, pues más de medio millón de personas fueron regularizadas durante los gobiernos de José María Aznar y cerca de 600.000 en el proceso impulsado por José Luis Rodríguez Zapatero. Los estudios posteriores, como el elaborado por EsadeEcPol, apuntan a efectos positivos en términos de afiliación a la Seguridad Social y aumento de cotizaciones, unos 4.000 euros anuales por trabajador, sin impacto negativo en los salarios de los trabajadores nativos. Aun así, el debate está más encendido que nunca.
El escritor e historiador Roberto Vaquero ha sido una de las voces críticas más contundentes, concretamente con el origen de las personas regularizadas. «Se está hablando de que la mayoría van a ser hispanoamericanos y luego resulta que los consulados que están colapsados son los de Pakistán y Marruecos», afirmó en 'Horizonte'.
