Trump desata la tormenta: «Tomaremos el control de Cuba casi de inmediato»
MIAMI — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sacudido los cimientos de la geopolítica internacional con una declaración que resuena con fuerza en el Caribe: "Tomaremos el control de Cuba casi de inmediato". Estas palabras, pronunciadas en una cena privada en West Palm Beach, Florida, marcan un punto de inflexión y reintroducen a la isla en el epicentro de la agenda estadounidense, elevando el tono de la confrontación a niveles inéditos.
La contundente afirmación de Trump no surge en el vacío. El mandatario estadounidense ha condicionado explícitamente el destino de Cuba a la resolución del conflicto que mantiene con Irán. "Acabaremos esta primero, me gusta acabar los trabajos", sentenció Trump en referencia a la crisis iraní, trazando una hoja de ruta clara donde la isla caribeña ocupa un lugar prioritario una vez se hayan zanjado las hostilidades en Oriente Medio. La estrategia, según detalló, pasa por un despliegue militar directo: el portaaviones USS Abraham Lincoln, calificado por Trump como "el más grande del mundo", se posicionaría a escasas 100 yardas de la costa cubana. Una demostración de fuerza que, según sus propias palabras, provocaría una rendición inmediata: "Muchas gracias, nos rendimos".
Un ultimátum en plena escalada con Irán
Las declaraciones de Trump llegan en un momento de máxima tensión global, marcado por el conflicto en Irán. La "Operación Furia Épica" ha supuesto un duro golpe para la infraestructura militar iraní, con la eliminación de su líder supremo, Alí Jameneí, incrementando la inestabilidad en Oriente Medio. Este escenario bélico ha tenido repercusiones directas en Cuba, exacerbando su ya severa crisis energética. El incremento de los precios del petróleo y el posible cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán amenazan con encarecer aún más el suministro a la isla, ahogando su economía.
La estrategia de la presión militar: El USS Abraham Lincoln como arma
El despliegue del USS Abraham Lincoln no es una mera amenaza retórica. Trump ha dejado claro que la presión militar será una herramienta clave en su estrategia hacia Cuba. La proximidad del portaaviones a la costa cubana se concibe como un gesto intimidatorio diseñado para forzar una respuesta favorable a los intereses de Estados Unidos. Esta táctica se enmarca en una política de endurecimiento hacia La Habana, que se ha visto reforzada con nuevas sanciones.
Sanciones redobladas y el futuro incierto de la isla
Paralelamente a sus declaraciones sobre el control de la isla, la Administración Trump ha intensificado las medidas coercitivas. Una nueva orden ejecutiva congela activos de altos funcionarios cubanos, directivos de empresas vinculadas al régimen y personas señaladas por abusos de derechos humanos y corrupción. Estas sanciones, dirigidas a sectores estratégicos como la energía, defensa y finanzas, buscan asfixiar aún más la economía cubana, ya golpeada por el bloqueo energético y la pérdida de acceso al petróleo venezolano tras el reciente conflicto en aquel país.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha sido un actor clave en esta escalada, acusando a Cuba de albergar servicios de inteligencia de "adversarios" de Estados Unidos a tan solo 90 millas de su costa. La Administración Trump ha advertido que no tolerará tal situación, añadiendo una capa más de tensión a la ya de por sí delicada relación bilateral.
Contexto internacional y el análisis alemán
La situación en Cuba no pasa desapercibida a nivel internacional. El periódico alemán Berliner Zeitung ha analizado recientemente el desarrollo de la isla en el contexto de la democratización en Venezuela tras el derrocamiento de Nicolás Maduro. Si bien se han observado liberaciones de presos políticos en ambos países, el análisis subraya el papel de las élites y la persistente presión internacional, especialmente de Estados Unidos, sobre regímenes como el cubano.
Las declaraciones de Trump abren un nuevo capítulo en la relación entre Estados Unidos y Cuba, uno que promete ser tan convulso como determinante para el futuro de la isla caribeña. La amenaza de un "control casi inmediato" resuena con fuerza, mientras la comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos de Washington.
Trump dice que "tomará control" de Cuba "casi de inmediato".
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que "tomará el control" de Cuba "casi de inmediato" y añadió que primero terminará con el "trabajo" en Irán, durante su intervención como orador principal en una cena privada en West Palm Beach, Florida, este viernes (01.05.2026).






