La familia real de EAU se embolsa 71 millones de euros en ayudas UE por cultivar en España
Una investigación periodística ha destapado que la familia gobernante de Emiratos Árabes Unidos se ha beneficiado de más de 71 millones de euros en ayudas públicas europeas entre 2019 y 2024. Estos fondos, procedentes principalmente de la Política Agraria Común (PAC), se otorgan por el cultivo de alimentos en suelo comunitario, que posteriormente son exportados al Golfo Pérsico.
Un entramado millonario en Europa
La familia Al Nahyan, al frente de los EAU, opera a través de un complejo entramado de empresas y filiales en España, Italia y Rumanía. Estas entidades han recibido cuantiosas subvenciones de la Unión Europea, sumando un total superior a los 71 millones de euros en un periodo de solo seis años (2019-2024). La mayor parte de estas ayudas, que ascienden a 68 millones, se destinaron a negocios agrícolas en Rumanía. España aportó 2,16 millones de euros y Italia 186.000 euros a las filiales del grupo emiratí.
La PAC como motor de las ayudas
Estas subvenciones provienen en gran medida de la Política Agraria Común (PAC), uno de los pilares financieros de la UE. La PAC distribuye anualmente miles de millones de euros entre agricultores comunitarios. El sistema de reparto, basado en gran medida en la superficie cultivada, favorece a los grandes propietarios y a las grandes extensiones agrícolas, como las que ahora se revela controlan los Al Nahyan.
Expansión territorial y modelo de negocio
Tras una agresiva estrategia de adquisición de compañías europeas, la familia real emiratí controla actualmente cerca de 65.000 hectáreas de tierras agrícolas en España, Italia y Rumanía. Estos terrenos se dedican al cultivo de productos básicos como la alfalfa y cereales, destinados a la exportación al Golfo Pérsico. En España, el grupo opera principalmente a través del holding Al Dahra Europe, que ha recibido más de dos millones de euros en fondos europeos para sus actividades en el Pla de Lleida y Aragón.
Contexto y repercusiones
La investigación, llevada a cabo por varios medios de comunicación, pone de manifiesto cómo grandes fortunas y familias reales extranjeras se benefician de las políticas agrarias europeas. Si bien las ayudas de la PAC están diseñadas para apoyar a los agricultores de la UE, este caso evidencia cómo pueden acabar fluyendo hacia actores no comunitarios. Genera debate sobre la idoneidad de los mecanismos de control y asignación de fondos.
La revelación de estas subvenciones millonarias abre la puerta a un escrutinio más profundo sobre la gestión de los fondos agrícolas europeos y el impacto de las inversiones extranjeras en el sector primario comunitario. La familia real de Emiratos Árabes ha recibido 71 millones en ayudas europeas por cultivar en España, Italia y Rumanía.
La familia real que gobierna Emiratos Árabes Unidos recibió, solo entre 2019 y 2024, más de 71 millones de euros en subvenciones europeas por cultivar alimentos en suelo comunitario que posteriormente son exportados al golfo Pérsico. Los fondos llegaron a través de un entramado de empresas y filiales controladas por la dinastía Al Nahyan, la familia que dirige el país.
Tras una agresiva campaña de adquisición de compañías europeas, los Al Nahyan controlan hoy cerca de 65.000 hectáreas de tierras agrícolas en España, Italia y Rumanía, dedicadas al cultivo de alfalfa, cereales y otros productos básicos. El análisis identifica más de 110 pagos a empresas controladas por la familia real emiratí procedentes de fondos públicos de la Unión Europea durante ese periodo.
A esta cifra hay que sumarle cerca de un millón aportado por la Generalitat de Catalunya entre 2020 y 2025 a una de las empresas del grupo y más de 16 millones pagados por el Ejecutivo de Rumanía a otra filial. Buena parte de estas ayudas proceden de la Política Agraria Común (PAC), que reparte alrededor de 54.000 millones de euros al año entre agricultores de la UE. La mayoría de estos fondos se asigna en función de la superficie cultivada, lo que favorece a los grandes propietarios. Solo entre 2018 y 2021, diecisiete multimillonarios recibieron 3.300 millones de euros en ayudas.
En este caso, sin embargo, el dinero público europeo termina beneficiando a una autocracia en la que se restringen las libertades políticas, se encarcela a activistas y la homosexualidad está tipificada como un delito grave.






