¡Nuevo modelo se retrasa a 2028 y la producción se desploma un 39%!
La planta de Ford en Almussafes se enfrenta a un nuevo y contundente revés. Las esperanzas puestas en el lanzamiento de un vehículo multienergía, anunciado hace dos años, se desvanecen con el anuncio de un retraso hasta 2028 y una drástica reducción en las previsiones de producción. Este golpe agrava la delicada situación de la factoría valenciana, sumida en paradas constantes y un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que afecta a su plantilla de 4.152 trabajadores.
Ford Almussafes: el golpe definitivo a la producción
La planta de Ford en Almussafes se tambalea ante las últimas noticias. El ensamblaje de un nuevo vehículo multienergía, que se vislumbraba como tabla de salvación, se ha convertido en una fuente de incertidumbre. El inicio de la producción se ha pospuesto a principios de 2028, cuando las previsiones iniciales apuntaban a mediados de 2027. Las estimaciones de fabricación se han desplomado: de las 300.000 unidades anunciadas, se pasa a unas 183.000. Esto supone una rebaja del 39% respecto a la cifra original y un 12,5% menos que las 209.000 unidades previstas en octubre.
El Kuga, única baza ante un futuro incierto
Mientras la incertidumbre se cierne sobre la factoría, la realidad productiva de Ford Almussafes es desoladora. El año pasado y lo que va de este ejercicio, la planta ha dependido de la producción del Kuga. Esta dependencia ha provocado jornadas de inactividad programadas que afectan a toda la plantilla semana tras semana. Los lunes, en particular, se han convertido en sinónimo de inactividad, sumándose a las vacaciones de Semana Santa y Pascua, y a las paradas habituales en mayo.
El ERTE Red: un salvavidas que se alarga
La situación de inactividad ha obligado a la empresa a recurrir a medidas de flexibilización como el ERTE Red. Este expediente, iniciado en 2025 y renovado a finales de ese año por otros seis meses, se ha convertido en una constante para los trabajadores de Ford Almussafes. Inicialmente, afectaba a un número reducido de empleados, pero la coyuntura actual ha llevado a que prácticamente toda la plantilla esté inmersa en algún tipo de regulación temporal. Los mecanismos RED, que permiten a los empleados cobrar el 90% de su nómina y el 100% de los complementos, suponen un lastre financiero considerable.
Dos años de promesas eléctricas incumplidas
Han pasado casi dos años desde que la multinacional anunció la intención de lanzar un nuevo vehículo multienergía desde la planta de Almussafes, con una meta de 300.000 unidades anuales. Sin embargo, los detalles sobre este modelo siguen siendo escasos y la fecha de inicio de producción se ha pospuesto en repetidas ocasiones. La expectativa de conocer el modelo exacto y su volumen de producción se mantiene latente, a la espera de una reunión clave con el presidente de Ford Europa, Jim Baumbick. Esta información es crucial para poner fin a la regulación de empleo y garantizar la carga de trabajo.
Ford en números rojos: la planta valenciana, en jaque
La situación de Ford Almussafes no puede entenderse sin considerar el contexto financiero global de la compañía. La multinacional cerró 2025 con pérdidas netas de 8.182 millones de dólares, un agujero considerable frente a los beneficios de 5.879 millones de dólares obtenidos en 2024. Estas cifras se vieron afectadas por partidas extraordinarias. Históricamente, la planta valenciana ha tenido momentos de esplendor, llegando a producir 490.000 automóviles en 2004. Sin embargo, sus problemas comenzaron en marzo de 2022 con el cese de producción del Mondeo, seguido por el S-Max, Galaxy y la Transit Connect. La promesa de la llegada de coches eléctricos no ha logrado compensar las pérdidas de producción.
Un nuevo vehículo de pasajeros, la última esperanza
A pesar de los continuos reveses, la asignación de un nuevo vehículo de pasajeros a la factoría de Ford en Almussafes representa un respiro temporal. Esta decisión, que se suma a la gama que se ensamblará en Europa, podría mantener una carga de trabajo suficiente mientras se define el futuro de la electrificación de la planta. La esperanza reside en que la transición hacia la movilidad eléctrica, comprometida por la multinacional en Almussafes, pueda finalmente asegurar la viabilidad y el empleo a largo plazo en la factoría valenciana.






