Alto cargo de Mónica García se quita el EPI en bus con infectados por hantavirus
La gestión de la crisis del hantavirus a bordo del crucero MV Hondius ha destapado una polémica que salpica directamente al Ministerio de Sanidad y a su titular, Mónica García. Francisco González Aguado, psiquiatra y alto cargo del departamento dirigido por García, ha sido señalado por haberse quitado el equipo de protección individual (EPI) al bajar de un autobús que transportaba a los pasajeros españoles infectados. La imagen, captada en Tenerife, ha generado un considerable malestar y ha puesto en el punto de mira la actuación del ministerio.
El psiquiatra de Mónica García, en el ojo del huracán
Francisco González Aguado, psiquiatra y hasta hace poco miembro del gabinete de Mónica García, ocupa actualmente el puesto de subdirector del Comisionado para la Salud Mental del Ministerio de Sanidad. Este cargo, considerado uno de los proyectos estrella de la ministra, le otorga una posición de relevancia dentro de la estructura sanitaria. Fue precisamente su experiencia en salud mental la que motivó su desplazamiento a Tenerife para ofrecer apoyo psicológico a los pasajeros del crucero MV Hondius, que desembarcaban tras detectarse un brote de hantavirus.
Sin embargo, la polémica surgió al observarse cómo González Aguado se desprendía del EPI y la mascarilla en pleno trayecto, una vez descendido del autobús de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que trasladaba a los afectados. La escena, que ha provocado un clamor en redes sociales y entre colectivos sanitarios, ha sido interpretada como un grave incumplimiento de los protocolos sanitarios establecidos para evitar la propagación de enfermedades infecciosas.
Hantavirus, polémica y la respuesta del Ministerio
El brote de hantavirus a bordo del MV Hondius ha mantenido en vilo a las autoridades sanitarias. Los 14 pasajeros españoles que viajaban en el crucero fueron trasladados al hospital madrileño Gómez Ulla para realizarles pruebas. Uno de ellos dio positivo, presentando síntomas como febrícula y afecciones respiratorias. El Ministerio de Sanidad, en coordinación con las comunidades autónomas, ha trabajado en la elaboración de un protocolo de actuación para los viajeros españoles.
Mientras tanto, la ministra Mónica García ha defendido la actuación de España, calificándola de "eficaz, transparente y humana". Sin embargo, las acciones de su alto cargo han empañado este mensaje y han abierto una brecha de desconfianza sobre la rigurosidad con la que se están aplicando los protocolos.
Tensión política por el incidente del EPI
El incidente del EPI no solo ha generado debate en el ámbito sanitario, sino que también ha provocado fricciones políticas. Fuentes del sector han informado de un clima de tensión institucional entre los ministerios de Sanidad y Defensa, este último implicado en la logística del operativo a través de la UME. La falta de cumplimiento del protocolo por parte de un técnico de Sanidad ha sido vista como una falta de respeto a los esfuerzos de otros cuerpos de seguridad.
Además, han surgido declaraciones cruzadas entre administraciones. El consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, ha matizado críticas previas de su consejera de Sanidad, Fátima Matute, sobre Mónica García. Según García Martín, las palabras de Matute, que hablaban de que García se "licuaba", se referían en realidad a las "ambiciones políticas" de la ministra, en lugar de a una incompetencia directa en la gestión de la crisis del hantavirus.
Mónica García, en el epicentro de la controversia
La figura de Mónica García se encuentra en el epicentro de esta polémica. Si bien ha intentado proyectar una imagen de gestión eficaz ante la crisis del hantavirus, la acción de su número dos en el Comisionado de Salud Mental ha puesto en entredicho la coherencia de su mensaje. La confianza depositada en Francisco González Aguado, premiado con un puesto clave tras su paso por el gabinete ministerial, ahora se ve cuestionada por un acto de aparente ligereza en un contexto de alto riesgo sanitario.
El Ministerio de Sanidad aún no ha emitido una declaración oficial detallada sobre el incidente específico del EPI y la identidad del técnico implicado. La falta de una respuesta contundente por parte del departamento podría agravar la crisis de reputación, dejando en el aire interrogantes sobre la responsabilidad y las medidas que se tomarán al respecto.
El psiquiatra que se quitó el EPI al bajar del autobús del hantavirus es alto cargo de Mónica García.






