«Hemos tenido más manos derechas que dedos»
María Jesús Montero, vicepresidenta primera del Gobierno, ha declarado sentirse "dolida" y "sorprendida" tras la detención del expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, investigado por presuntas irregularidades en contratos públicos. La número dos del Ejecutivo ha intentado desmarcarse del caso, asegurando que los miembros del Gobierno son "los primeros sorprendidos" y que a ellos "más les duele" el comportamiento de personas que han estado en su "entorno de confianza".
Montero se desmarca y expresa "dolor" ante el caso SEPI
En un intento por marcar distancia y mantener la coherencia de su discurso contra la corrupción, María Jesús Montero ha recalcado su confianza en las fuerzas y cuerpos de seguridad y en la justicia. "Somos los primeros sorprendidos y a los que más nos duelen comportamientos de personas que hayan estado cercanas a nuestro entorno", afirmó la vicepresidenta. Subrayó que el Gobierno siempre colabora plenamente con la justicia. Esta declaración se produce en un contexto donde el PSOE y el Ejecutivo enfrentan un goteo constante de supuestos casos de corrupción.
La frase que elude responsabilidades: "Más manos derechas que dedos"
La vicepresidenta primera del Gobierno ha optado por eludir responsabilidades directas en el nombramiento de Fernández con la peculiar frase "He tenido más manos derechas que dedos". Una declaración que busca desligarla de la responsabilidad directa en la designación del expresidente de la SEPI, pese a que las informaciones apuntan a una relación personal más estrecha.
Las revelaciones sobre la relación de Montero con el investigado
Sin embargo, la narrativa de Montero se ve desafiada por informaciones que apuntan a un vínculo más estrecho y personal con el investigado Vicente Fernández. Según testimonios que han trascendido, la vicepresidenta habría mantenido una "relación de pareja" con el expresidente de la SEPI. Una de las publicaciones más contundentes señala que esta "vida de pareja" se habría desarrollado en un hotel de Cabo de Gata (Almería), curiosamente dos años después de que Montero cesara a Fernández como máximo responsable de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales en octubre de 2019.
El contexto de la trama SEPI y sus implicados
La detención de Vicente Fernández es solo una pieza del rompecabezas de la denominada "trama SEPI". La investigación, liderada por la Guardia Civil y su Unidad Central Operativa (UCO), ha desvelado presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos públicos, llevando a registros y arrestos de varias personas. Entre los implicados se encuentran la exmilitante Leire Díez y el empresario Antxon Alonso, dueño de Servinabar. La magnitud de la trama y la implicación de figuras con conexiones políticas de alto nivel sitúan al Gobierno y al PSOE bajo un escrutinio intenso.
El impacto de la trama SEPI en la carrera de Montero
La situación se torna especialmente sensible para María Jesús Montero, especialmente de cara a su aspiración a presidir la Junta de Andalucía. Con las elecciones autonómicas en el horizonte, cualquier indicio de escándalo o controversia puede tener un efecto devastador en su campaña. Las revelaciones sobre su presunta relación con Vicente Fernández podrían ser utilizadas por sus adversarios políticos para cuestionar su integridad y la coherencia de su discurso, añadiendo una dosis de dramatismo a la contienda electoral.
El "disparate en rama" de la política española, como se ha descrito la actual semana política, parece sumar un nuevo capítulo donde las conexiones personales y los intereses públicos se entrelazan de forma cada vez más inextricable.






