Política

Juan Manuel Moreno Bonilla, la sanidad andaluza y la bomba de relojería que le estalla en campaña

La campaña electoral andaluza ha echado el telón, dejando tras de sí una jornada de reflexión y la mirada puesta en las urnas. Cada partido ha intentado marcar el paso, pero un tema ha resonado con una fuerza inusitada, eclipsando otros debates: el deterioro de la sanidad pública. A pesar de que el malestar es palpable en cada rincón de Andalucía, un curioso contraste tiñe el final de esta contienda electoral: pocos creen que el domingo vaya a haber un cambio de gobierno que gestione la sanidad. Este escenario, sustentado en los augurios de las encuestas que dan por probable la victoria del PP, ha marcado una campaña donde la salud de los andaluces se ha convertido en el principal campo de batalla.

El presidente de la Junta y candidato a la reelección, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha admitido abiertamente que existen problemas en el Sistema Andaluz de Salud (SAS). Ante esta realidad, el líder del PP se ha comprometido a emprender una "reforma en profundidad" en la próxima legislatura. Su objetivo es claro: hacer el sistema "más operativo" y "eficaz". Moreno Bonilla ha reconocido que, a pesar de haber incrementado el presupuesto en 9.000 millones de euros, incorporado 33.000 sanitarios y construido 113 nuevas infraestructuras, las listas de espera quirúrgica y los tiempos de espera en Atención Primaria siguen siendo un quebradero de cabeza. "Tenemos un problema con el Sistema Andaluz de Salud, que se diseñó en los años 80", ha explicado, argumentando que la cartera de servicios era menor y la población más joven.

El torpedo en la línea de flotación de la imagen de 'buen gestor'

La crisis sanitaria ha golpeado con fuerza la imagen de Juanma Moreno como gestor. El escándalo de los cribados de cáncer de mama ha sido un auténtico torpedo en la línea de flotación de su autopromoción como garante de la estabilidad y la eficacia. Este suceso, sumado a la espera de 900 días para una cita médica en Jaén o las pruebas de cuello de útero para hombres andaluces, ha generado un malestar que, según los últimos sondeos, podría canalizarse en forma de voto protesta. La izquierda, especialmente Adelante Andalucía, ve en este descontento una oportunidad para arañar votos y poner en peligro la mayoría absoluta del PP.

Mientras el PSOE, lastrado por una candidatura que no termina de arrancar, y Vox, con sus prioridades nacionales sobre la mesa, parecen no capitalizar el enfado ciudadano por la sanidad, el PP se ha refugiado en su eslogan de campaña, buscando evitar riesgos innecesarios y desideologizar el debate. Sin embargo, la sanidad pública se ha colado en todos los hogares andaluces, demostrando que, a pesar de las estrategias políticas, la salud de los ciudadanos es una prioridad ineludible que podría alterar el veredicto de las urnas. La pregunta ahora es si la promesa de reforma de Juan Manuel Moreno Bonilla será suficiente para calmar las aguas o si la bomba de relojería sanitaria explotará, cambiando el rumbo previsto para Andalucía.

Moreno consigue pasar la campaña sin grandes sobresaltos mientras el PSOE intenta desgastarlo con el deterioro de la sanidad pública. La campaña de las andaluzas ha llegado a su fin y ya la suerte está echada. Jornada de reflexión y a las urnas el domingo.

Cada partido ha tratado de colocar los marcos de la campaña en el alero que mejor le venía. Los socialistas y las izquierdas, con el objetivo de movilizar al electorado, han tratado de aportar ideas, medidas y soluciones. Han machacado el terreno con el deterioro sanitario y la crisis habitacional en vivienda, los dos mayores problemas de la comunidad, además del camino de privatización emprendido en el campo educativo, en la Universidad y la Formación Profesional, con la creación de centros particulares.

Mientras tanto, el PP se ha refugiado detrás del eslógan "Juanma, presidente", en una campaña en la que no ha habido grandes sobresaltos. El partido ha pretendido evitar riesgos innecesarios, en una estrategia de desideologización, sin aportar soluciones concretas. Solo los dos debates a cinco en las televisiones públicas, RTVE y Canal Sur, han sacado a Juan Manuel Moreno Bonilla de su burbuja, del carril del buen rollo y de la "estabilidad" que vende por tierra, mar y aire.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.