El Supremo y Bruselas imponen un tijeretazo al Tajo-Segura: el campo español en pie de guerra
El trasvase Tajo-Segura se enfrenta a su mayor recorte histórico. Las nuevas reglas de explotación, impulsadas por el Tribunal Supremo y con el ojo puesto en Bruselas, plantean una drástica reducción de las derivaciones hasta un 40% para el año 2027. Esta medida, que ya se prevé que este año limite el trasvase a 320 hectómetros cúbicos, supone un golpe demoledor para la agricultura del sureste español y desata la indignación de los regantes y las comunidades autónomas afectadas.
El dato que lo cambia todo: un 40% menos de agua para 2027
La reforma de las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura ha puesto fecha de caducidad a las actuales derivaciones. La propuesta oficial es clara: reducir el agua que llega a Levante hasta un 40% de cara a 2027. Esto significa que, si estas normas estuvieran vigentes ahora, los 60 hectómetros cúbicos autorizados para este lunes se habrían quedado en apenas 24. La estimación para este año ya es de 320 hectómetros cúbicos, cifra que se reducirá a 278 en 2026 y a 193 en 2027. Se establece un nivel 2 de explotación como norma general, con trasvases automáticos de 11 hectómetros cúbicos en nivel 3, muy lejos de los 20 que se podían autorizar hasta ahora. El objetivo declarado es estabilizar los embalses de la cabecera del Tajo en un nivel 2, donde se prevé que permanezcan el 82% del tiempo.
El Tribunal Supremo, árbitro del futuro hídrico
La resolución de un recurso presentado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats) en el Tribunal Supremo se perfila como el punto de inflexión clave para desbloquear esta reforma. La votación de este recurso, esperada con gran expectación, marca el tramo decisivo de una batalla judicial que podría sentenciar el futuro de una infraestructura vital. Mientras Castilla-La Mancha presiona para acelerar los cambios y el sector agrícola del sureste teme un recorte superior a los 100 hectómetros cúbicos anuales, el calendario judicial se ha convertido en el principal factor determinante. La reciente inadmisión de un recurso de la Diputación de Alicante ha dejado el tablero reducido al del Scrats y otro de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, aún en una fase más temprana.
La presión de Bruselas y el eco en la cabecera del Tajo
La situación de los embalses de Entrepeñas y Buendía, repletos tras años de abundantes lluvias, contrasta con la tensión generada por las posibles restricciones. Si bien el alto nivel de agua ha impulsado reformas de viviendas y un repunte del turismo en la cabecera del Tajo, la Asociación de Municipios Ribereños reclama un cambio urgente en las reglas de explotación. La paradoja es que, mientras en España se debate sobre recortes, se critica que el Gobierno priorice inversiones hídricas en Marruecos. El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, ha calificado de "incoherencia y agravio" que se destinen recursos fuera de las fronteras mientras se castiga a miles de agricultores y regantes con decisiones que reducen drásticamente el agua disponible, cifrando la reducción real en un 50%.
Defensa a ultranza del trasvase frente al hachazo
La indignación ante el inminente recorte ha llevado a movilizaciones. El Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura celebró un acto en defensa del trasvase en Pilar de la Horadada (Alicante), con la presencia de los presidentes de la Generalitat Valenciana y de la Región de Murcia. En este foro, se apeló a la "unidad de acción" frente a lo que consideran una política hídrica "teledirigida" y un "fallo" del Estado que genera división entre "regiones hermanas". Los representantes políticos han insistido en la necesidad de mantener el trasvase Tajo-Segura como una infraestructura "estratégica" para el suministro, la agricultura y el desarrollo económico del sur de España, advirtiendo del riesgo para la viabilidad de un sector clave.
La resolución del recurso del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), votada este martes en el Tribunal Supremo, se perfila como el punto de inflexión que puede desbloquear la reforma de las reglas de explotación del trasvase.
Con Castilla-La Mancha presionando para acelerar los cambios y el sector agrícola del sureste pendiente de un recorte superior a los 100 hectómetros cúbicos anuales, el calendario judicial se ha convertido en el principal factor que determina el futuro inmediato de una infraestructura clave para la Región de Murcia.






