García-Page carga contra Sánchez: «Los ciudadanos hablan cada vez más alto» tras la debacle andaluza
Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, ha lanzado una sonora crítica velada a la dirección nacional del PSOE, liderada por Pedro Sánchez, tras el desplome histórico del partido en las elecciones andaluzas. El socialista, visiblemente contrariado, ha señalado que «los ciudadanos están hablando elección tras elección y están mandando un mensaje muy claro, muy nítido». Sin embargo, lamenta que «ese mensaje, cuando el destinatario al que va dirigido no lo quiere entender o mira para otro lado, los ciudadanos dan el mismo mensaje y más alto cada vez».
Estas declaraciones, realizadas durante una visita a Letur (Albacete), ponen de manifiesto el creciente malestar interno en el partido ante la sucesión de malas noticias electorales. La caída del PSOE en Andalucía, donde ha cosechado su peor resultado histórico con solo 28 escaños, ha servido de detonante para que García-Page eleve el tono, advirtiendo de que la estrategia actual de Ferraz parece ignorar las señales que emanan de las urnas.
El eco de las urnas, un mensaje que no se escucha
El presidente manchego ha insistido en que no se puede obviar la voluntad popular. Según Page, la formación del Gobierno en julio de 2023, un pacto que, a su juicio, se alcanzó «al precio de pactar con la extrema derecha independentista y con aquellos que realmente socavan el principio de igualdad», ha supuesto un desgaste continuado para el PSOE. «Bajo ningún concepto» celebraría que un partido que dobla en resultados al PSOE no haya alcanzado la mayoría absoluta, ha sentenciado, mostrando su desacuerdo con una visión triunfalista ante la derrota.
García-Page ha criticado implícitamente la estrategia de Pedro Sánchez, sugiriendo que el líder socialista podría estar «mirando para otro lado» y esperando que «vuelva a sonar la flauta», como ocurrió en las generales de 2023. El dirigente socialista ha reclamado «empatía» para los dirigentes territoriales que sufren las consecuencias directas de estos resultados adversos, y ha lamentado la ausencia de un dolor visible en la dirección nacional ante las derrotas acumuladas.
Un ciclo electoral que cierra con malas noticias para el PSOE
Los resultados de las elecciones andaluzas marcan el cierre de un ciclo electoral que ha sido especialmente adverso para el PSOE. Tras las citas en Extremadura, Aragón y Castilla y León, la cita en Andalucía confirma una tendencia preocupante para los socialistas. Mientras tanto, el Partido Popular, con Alberto Núñez Feijóo a la cabeza, interpreta la victoria de Juanma Moreno en Andalucía como el «comienzo de la campaña para lograr el cambio en España», una visión que contrasta con la autocrítica que, según la cobertura disponible del PSOE, se está realizando en Ferraz, aunque Page parezca no percibirla.
El debate interno en el PSOE se centra ahora en la interpretación de estos resultados. Mientras algunos dirigentes apelan a la calma y a la autocrítica, figuras como García-Page reclaman una rectificación profunda en la estrategia política y en la conexión con el electorado. La defensa de la igualdad territorial y el rechazo a los acuerdos con formaciones independentistas emergen como puntos clave en el discurso del presidente de Castilla-La Mancha, quien considera que el problema no es ideológico, sino de liderazgo y prioridades, anteponiendo la aritmética parlamentaria a las demandas ciudadanas.
García-Page exige a Sánchez que tome nota: «Hay que leer el mensaje de los ciudadanos».
El resultado del PSOE en las elecciones en Andalucía ha causado un profundo malestar en buena parte del Partido Socialista. Quien ha salido pidiendo al presidente del Gobierno que tome nota porque «hay que escuchar el mensaje de los ciudadanos» ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
La exvicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, asistió al peor resultado de la historia del PSOE en Andalucía, una comunidad donde los socialistas han gobernado durante 37 años. En las elecciones del 17 de marzo, y a pesar de subir casi en 60.000 votos, el PSOE cayó 1,3 puntos en porcentaje de voto y perdió dos escaños, pasando de los 30 de 2022 a los 28 de estas elecciones. En opinión de García-Page, «el mensaje de los ciudadanos ha sido claro y nítido», y el destinatario —Pedro Sánchez— «o no lo quiere entender o mira para otro lado». En su opinión, el «mensaje de las urnas» ataca «de raíz el pacto con la extrema derecha catalana, con el independentismo y los beneficios fiscales para Cataluña».






