Política

El PP gana en Andalucía pero necesita pactar con Vox

El tsunami electoral que se esperaba en Andalucía ha dejado un regusto amargo para Juanma Moreno. El presidente del PP andaluz ha revalidado su victoria en las urnas, pero ha perdido la ansiada mayoría absoluta, abocándole a una negociación ineludible con Vox. La actualidad política regional se tiñe de incertidumbre tras el 17 de mayo, un giro que pone a Moreno en una posición comprometida, similar a la de otros barones populares.

Moreno, que en 2022 consiguió una holgada mayoría absoluta, se ha quedado esta vez con 53 escaños, dos por debajo de los 55 necesarios para gobernar en solitario. Este resultado, aunque victorioso en votos, supone un retroceso significativo y lo devuelve a la casilla de salida de 2018, cuando ya necesitó pactar con la ultraderecha para alcanzar la presidencia de la Junta. La promesa de independencia de Vox se ha esfumado en el aire andaluz.

Este escenario en Andalucía se suma a la lista de "victorias incompletas" para el Partido Popular a nivel nacional. Ni María Guardiola en Extremadura, ni Jorge Azcón en Aragón, ni Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León lograron zafarse de la necesidad de Vox. Ahora, Juanma Moreno se une a ellos, evidenciando una tendencia preocupante para el PP de Alberto Núñez Feijóo: ganar, sí, pero siempre con la sombra de la ultraderecha acechando.

El PP, atado de manos: Un triunfo insuficiente

El Partido Popular ha teñido de azul las ocho provincias andaluzas, logrando un 41,6% de los votos. Sin embargo, la euforia por esta victoria provincial se diluye al constatar la pérdida de la mayoría absoluta. Moreno ha ganado los comicios, ha vencido en todas las provincias, pero no ha logrado el tercer objetivo: la independencia. Los ciudadanos han dado un "mandato claro y definitivo" para que el proyecto siga, según Moreno, pero con una condición: el pacto.

La negociación con Manuel Gavira, líder de Vox en Andalucía, se antoja inevitable. La ultraderecha, que sube un escaño hasta los 15, consolida su posición y se convierte en el socio indispensable para la gobernabilidad. Este pacto podría arrastrar al PP a una estrategia de radicalidad que Feijóo, según las voces internas, no parece dispuesto a reconsiderar, a pesar de los resultados que refuerzan a sus competidores de bloque.

El PSOE se desangra y la izquierda se rearma

Mientras el PP celebra una victoria a medias, el PSOE de María Jesús Montero ha protagonizado un auténtico descalabro. Los socialistas han registrado su peor resultado histórico en la región, perdiendo dos representantes y quedándose con tan solo 28 escaños. Una cifra que Montero ha admitido públicamente "no son los resultados que esperaban", aunque desde Ferraz han reiterado su apoyo a la candidata.

La izquierda andaluza seguirá en la oposición, pero con movimientos internos significativos. Adelante Andalucía, liderada por José Ignacio García, ha logrado multiplicar por cuatro sus escaños, pasando de dos a ocho. Un "éxito gigante" que la posiciona como una fuerza ascendente. Por Andalucía, por su parte, se mantiene con cinco diputados, consolidando su presencia.

La participación en estas elecciones autonómicas ha sido notablemente superior a la de 2022, creciendo más de ocho puntos hasta alcanzar el 64,83%. Este aumento de la movilización, sin embargo, no ha beneficiado al PSOE ni ha permitido al PP mantener su hegemonía en solitario. La realidad y las matemáticas electorales son tozudas, y el tablero político andaluz se reconfigura con un nuevo actor principal en la toma de decisiones: Vox.

Feijóo suma con Andalucía una cuarta victoria incompleta que le impide zafarse de Vox. Halcones o palomas, todos los populares necesitan mayoría absoluta para zafarse de Vox. No lo lograron María Guardiola, Jorge Azcón ni Alfonso Fernández Mañueco y, ahora, pierde la que tenía el moderado Juanma Moreno. Y estas elecciones no iban nada más que de eso. El PP encadena su cuarta victoria incompleta en seis meses en el cierre del ciclo electoral previo a las generales. Y el actual presidente de la Junta tendrá que pactar de nuevo con la ultraderecha, tras retroceder 5 posiciones y quedarse con 53 escaños, dos por debajo de los que le garantizaban su independencia de Vox. El PSOE perfora su peor resultado histórico en la región, con 28 diputados, dos menos que en la anterior legislatura mientras que la sorpresa a la izquierda de los socialistas la da Adelante Andalucía, con 8 escaños, seis más que en 2022, mientras que Por Andalucía se mantiene en 5.

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