«No más operaciones hostiles a 90 millas de EE.UU.»
Donald Trump ha lanzado una firme advertencia a Cuba, declarando que Estados Unidos no permitirá que la isla albergue operaciones hostiles a tan solo 90 millas de su territorio. El presidente estadounidense dejó claro que Washington no descansará hasta que el pueblo cubano sea libre. Estas declaraciones, que elevan la tensión diplomática, fueron secundadas por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien instó a los ciudadanos cubanos a construir una “nueva Cuba” bajo la propuesta del mandatario, alejada del control de las élites militares y con una relación renovada con Washington.
Las palabras de Trump resuenan con especial fuerza en un momento delicado para la isla, que enfrenta una profunda crisis económica y humanitaria. Rubio, de ascendencia cubana, criticó abiertamente el papel del conglomerado militar Gaesa, al que acusó de enriquecerse a costa del sufrimiento del pueblo. El secretario de Estado subrayó que la estrategia de Estados Unidos busca fortalecer el contacto directo con la ciudadanía y ampliar la ayuda humanitaria, canalizándola a través de organizaciones benéficas e instituciones religiosas para evitar que los recursos caigan en manos de entidades vinculadas al aparato estatal.
Rubio concreta la política de EE.UU. hacia la isla
Esta nueva política de acercamiento de EE.UU. se enfoca en el pueblo cubano, buscando ofrecer asistencia médica y apoyo económico de manera directa. El objetivo declarado es mejorar la vida de los ciudadanos de a pie, quienes atraviesan “dificultades inimaginables”, según las palabras de Rubio. El secretario de Estado recordó la importancia histórica de la independencia cubana, señalando que el 19 de mayo de 1902 la bandera cubana ondeó por primera vez sobre un país independiente, una fecha que contrasta con la realidad actual de la isla.
Presión sobre el régimen y acusaciones contra el expresidente
La administración Trump ha intensificado las presiones sobre Cuba, aplicando medidas arancelarias y declarando estados de emergencia. La advertencia sobre operaciones militares, de inteligencia y terroristas hostiles subraya la preocupación de Washington por la seguridad nacional. En este contexto, se espera que el Departamento de Justicia estadounidense presente formalmente acusaciones contra el expresidente Raúl Castro por un incidente ocurrido en 1996, añadiendo un nuevo capítulo a las complejas relaciones bilaterales.
La salida de empresas como Sherritt de Cuba abre además una nueva etapa de incertidumbre económica, afectando directamente a la población. La implementación de nuevas leyes de migración también genera debates sobre los cambios que estas suponen para los cubanos, tanto en la isla como en Miami. La situación actual pone de manifiesto la fragilidad económica de Cuba, agravada por el bloqueo estadounidense, y la insistencia de Washington en señalar la corrupción y el mal manejo de los recursos por parte de las élites gobernantes como la verdadera causa de las penurias del pueblo.
Un insólito mensaje en español de más de cinco minutos colgado en las redes sociales por el secretario de Estado, Marco Rubio, hijo de cubanos huidos a Florida, concreta el momento en que se halla una eventual negociación del Gobierno de la isla con el de Estados Unidos.
Al mismo tiempo que el Departamento de Justicia imputa un delito.
Última hora: Marco Rubio envía mensaje en español al pueblo cubano.






