Precios al alza hasta 2026 por escasez de oferta
El sector inmobiliario español atraviesa un momento crucial, con los precios de la vivienda en una tendencia alcista persistente. El desajuste entre la oferta disponible y la demanda creciente actúa como principal motor de este fenómeno, que ya se ha traducido en incrementos notables en los últimos años. Las previsiones apuntan a que esta tendencia alcista se mantendrá, al menos, hasta 2026, según análisis recientes del sector.
El año 2023 cerró con una subida del 3,9% en los precios de la vivienda en España. Esta tendencia se ha acentuado en el primer trimestre de 2024, registrando un aumento del 4,3%. Aunque se anticipa un repunte en la actividad constructora a lo largo de este año, los expertos coinciden en que este impulso no será suficiente para contrarrestar la fuerte presión de la demanda. BBVA Research estima que los precios crecerán con mayor intensidad, rondando el 5% de media durante 2024 y 2025. La recuperación en la venta de viviendas, impulsada por el descenso progresivo de los tipos de interés, la fortaleza del mercado laboral y los flujos migratorios positivos, consolida este escenario.
Juan Moreno, analista financiero y experto en el sector inmobiliario de Bankinter, ha participado en un reciente capítulo del pódcast "Mejores con Economía" para analizar la situación actual y las perspectivas futuras. Moreno señala que "el mercado inmobiliario seguirá al alza en 2026", destacando la escasez de oferta y la demanda extranjera como pilares que sostienen los precios. El informe inmobiliario de Bankinter incluso anticipa un incremento adicional del 7% en el precio de la vivienda para el próximo año, consolidando así un ciclo alcista que se prolonga tras más de una década de subidas.
Causas de la escalada de precios en la vivienda
La causa fundamental de esta tendencia alcista reside en la falta estructural de oferta. Se estima un déficit de alrededor de 700.000 viviendas en España. Esta escasez, combinada con una demanda sólida, especialmente en grandes ciudades y zonas turísticas, genera una presión constante sobre los precios. La demanda se ve alimentada, además de por la creación de hogares y el empleo, por la inversión extranjera, que encuentra en España un destino atractivo. A pesar de la recuperación de la actividad constructora, la oferta de vivienda nueva tarda en despegar y resulta insuficiente para satisfacer la demanda existente, lo que mantiene la tensión en el mercado.
Desafíos y perspectivas para el acceso a la vivienda
Este escenario plantea importantes desafíos para el acceso a la vivienda, sobre todo para los jóvenes y las familias con rentas medias. La tensión en el mercado del alquiler también es palpable, con un esfuerzo financiero considerable para los inquilinos. Las previsiones sobre el Euríbor para 2026, aunque sujetas a fluctuaciones, también influyen en la dinámica hipotecaria y, por ende, en la compraventa. La situación actual, lejos de asemejarse a la burbuja de 2007, se caracteriza por fundamentales sólidos de demanda y una oferta limitada, lo que sugiere un ciclo alcista sostenible pero que exige medidas para garantizar la asequibilidad.
El precio de la vivienda subirá en 2024 y 2025 en España. El desajuste entre oferta y demanda sigue alentando el crecimiento de los precios de la vivienda en España, que subieron un 3,9% en 2023 y un 4,3% en el primer trimestre de 2024. Aunque se prevé este año un repunte de la actividad constructora, no será suficiente para contrarrestar la presión de la demanda. Esto llevará a los precios a crecer con más intensidad en 2024 y 2025, en torno al 5% en promedio.
La venta de viviendas se ha recuperado en los primeros cinco meses de 2024. Entre enero y mayo de 2024, las transacciones residenciales han mostrado una recuperación interanual del 6,1%. El progresivo descenso de los tipos de interés, la fortaleza del mercado de trabajo y la paulatina recuperación de las economías del entorno están favoreciendo el avance de las ventas. A ello se unen los flujos migratorios positivos, principales responsables del incremento poblacional en España.
La oferta insuficiente en un contexto de demanda creciente ejerce presión sobre los precios y amenaza con tensionar aún más el acceso a la vivienda, advierte Laura Martínez, portavoz de iAhorro.






