Elisa Mouliaá planta cara al juez y contraataca con una nueva querella contra Errejón
La actriz Elisa Mouliaá ha protagonizado un giro inesperado en su convulsa batalla judicial. Lejos de amilanarse, Mouliaá no solo ha recurrido la orden de un juez que la obliga a declarar en persona, sino que ha contraatacado con una nueva querella por calumnias e injurias contra el expolítico Íñigo Errejón. Una jugada audaz que eleva la tensión de un conflicto que suma un capítulo explosivo a su compleja trama.
Esta decisión llega después de que el magistrado Arturo Zamarriego, instructor de la querella por presuntas calumnias interpuesta por Errejón contra la actriz, ordenara su comparecencia física en los juzgados. La resolución judicial se basaba en un informe forense que concluía que Mouliaá sí podía acudir, desoyendo las alegaciones previas de la actriz, quien había justificado su ausencia por baja médica y por su derecho a no coincidir con su presunto agresor. Ahora, su abogada ha presentado un recurso argumentando la desproporción de la medida y la inexistencia de riesgo procesal que justifique tal compulsión, mientras lanza el nuevo torpedo judicial.
Mouliaá planta cara al juez y recurre la orden de comparecer
La maniobra de Mouliaá es un golpe sobre la mesa en una guerra que se libra en múltiples despachos judiciales. Este nuevo ataque contra Errejón se suma a la causa abierta por presunta agresión sexual que la actriz mantiene contra el expolítico. Una acusación que ha sido ratificada por Mouliaá ante el juez, quien ya ha abierto juicio oral contra Errejón.
Cabe recordar que la actriz había comunicado previamente en redes sociales su intención de retirar la acusación, asegurando que no era una retractación, sino un “límite” por sentirse “sola sosteniendo todo”. Sin embargo, poco después informó al juez Adolfo Carretero de que mantenía su acusación, lo que llevó a la suspensión de la notificación de apertura de juicio oral a Errejón, a la espera de que la Audiencia Provincial se pronuncie sobre un recurso de su defensa.
Un laberinto de acusaciones cruzadas entre Mouliaá y Errejón
La situación es un verdadero laberinto legal. Por un lado, la acusación de Mouliaá contra Errejón por abuso sexual. Por otro, la querella de Errejón contra Mouliaá por calumnias, donde el expolítico la acusa de mentir al decir que él extorsionó a testigos del caso de agresión sexual. Y ahora, el más reciente movimiento: la nueva querella de Mouliaá contra Errejón por calumnias e injurias, lo que dibuja un escenario de acusaciones cruzadas sin precedentes.
La actriz ha denunciado públicamente lo que describe como una “mano negra” en su contra, una persecución que, según ella, se ha intensificado desde que decidió denunciar a “un poderoso”, en clara alusión a Errejón. Una declaración cargada de emoción que ha resonado en el debate público y que añade un componente personal y dramático a la compleja trama judicial.
El tercer frente: el negocio de cannabis medicinal
Como si la batalla contra Errejón no fuera suficiente, Elisa Mouliaá se enfrenta a un tercer frente judicial: una investigación por un presunto delito contra la salud pública. Este caso está relacionado con su negocio de cannabis medicinal en Madrid. La comunicadora fue citada a declarar como investigada tras una inspección en su tienda donde se encontraron productos de CBD que supuestamente excedían las cantidades permitidas de THC.
Mouliaá también se negó a declarar en esta causa, acogiéndose a su “derecho de tutela efectiva” y alegando que, hasta que no se resuelva la causa de agresión sexual, no está obligada a presentarse. Este nuevo flanco judicial solo añade más presión a una actriz que parece estar en el ojo del huracán, inmersa en una espiral de litigios que no cesa de crecer y cuyo desenlace es incierto.
La actriz Elisa Mouliaá continúa inmersa en varios frentes judiciales. Además de la causa abierta contra el expolítico Íñigo Errejón, denunciado por una presunta agresión sexual, la comunicadora también se enfrenta a una querella por calumnias presentada contra ella por el que fuera también portavoz de Sumar en el Congreso y a una investigación por un presunto delito contra la salud pública relacionado con el negocio de cannabis medicinal que tiene en Madrid.






