La última jornada decidirá su permanencia en LaLiga Hypermotion
El Club Atlético Osasuna se encuentra en una encrucijada crítica. La temporada 2025/26 está a punto de concluir y el club navarro se la juega todo en la última jornada. La sombra del descenso a LaLiga Hypermotion planea sobre El Sadar, comprometiendo no solo el proyecto deportivo sino también la estabilidad económica y, sobre todo, el ánimo de una afición que ha demostrado un apoyo incondicional a pesar de las adversidades.
La recta final de la campaña ha sido un auténtico descalabro para los rojillos. Tras un inicio prometedor en la segunda vuelta, donde parecieron asegurar la permanencia con cierta holgura, el equipo ha entrado en una caída libre inexplicable. Nueve puntos de los últimos 39 en juego, incluyendo una racha desoladora de cero puntos de los últimos 15, han puesto al club al borde del precipicio.
El futuro de Lisci, en el aire
Una de las principales incógnitas que rodea a Osasuna es el futuro de su entrenador, Alessio Lisci. A pesar de tener un año más de contrato, su continuidad pende de un hilo. Las ideas del técnico italiano, que parecieron cuajar en la segunda vuelta, se han desmoronado en las últimas semanas. Su mensaje parece no haber llegado a un vestuario cada vez más desconectado y a una grada que clama por un cambio. La falta de apoyo público y la incapacidad para revertir la dinámica negativa han puesto en duda su proyecto. El salvavidas de la salvación llegó tras una vergonzosa actuación en Getafe que encendió todas las alarmas.
Un eco del pasado rojillo: el fantasma del descenso
La situación actual evoca fantasmas del pasado reciente de Osasuna. La memoria colectiva del osasunismo recuerda con amargura el 7 de junio de 2015, día clave en la historia del club cuando también se jugaron la permanencia en la última jornada. Aquella vez, el rival fue el Sabadell y el descenso significaba bajar a Segunda División B. Ahora, el escenario es similar pero con una mayor trascendencia: el descenso implicaría caer a la Primera Federación, un golpe aún más duro para un club con la ambición de Osasuna. La diferencia principal radica en que, en aquel entonces, el equipo dependía de otros resultados, mientras que ahora, al menos en teoría, el destino está en sus propias manos.
La batalla por la permanencia en LaLiga Hypermotion
La última jornada de la temporada 2025/26 se presenta como un auténtico drama para varios equipos. Junto al ya descendido Real Oviedo, cinco conjuntos luchan por las dos plazas restantes para evitar el abismo de LaLiga Hypermotion. Osasuna se une a equipos como Levante, Elche, Girona y Mallorca en esta batalla final. Las cuentas matemáticas para la salvación son complejas y dependen de múltiples factores, incluyendo resultados directos y diferencias de golaverage. El partido de Osasuna ante el Getafe, que se juega puestos europeos, se perfila como el encuentro más determinante para el futuro inmediato del club navarro.
Llega el momento de tomar decisiones en un Osasuna que ha visto seriamente comprometida su permanencia y, con ello, su proyecto deportivo y económico, amén del daño emocional que hubiera supuesto a una hinchada que ha estado muy por encima del rendimiento del equipo. La primera incógnita que debe resolverse es el futuro de Alessio Lisci, al que le queda un año de contrato y que está muy cuestionado después de lo ocurrido durante el desarrollo de la temporada. Sus ideas no cuajaron en la primera vuelta, se remontó el vuelo en la segunda con un estilo más propio de lo que ha sido Osasuna siempre y, una vez que creyó tener la permanencia en el bolsillo, el declive ha sido tremendo. Nueve puntos de los últimos 39 después de haber ganado al Real Madrid y cero de los últimos 15 es la lamentable cosecha de un equipo que entró en caída libre sin que su entrenador supiera hacer nada. Su mensaje no ha llegado a una afición que ya pide su salida y parece que su conexión con el vestuario se ha tambaleado. Encontrar ayer una imagen suya abrazado a algún jugador no era sencillo. En el campo, su campaña fuera de casa ha sido un despropósito.






