O hay acuerdo con Vox o Extremadura se bloquea
La candidata del PP a la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha lanzado un mensaje contundente a Vox ante el inminente debate de investidura: si no se alcanzan acuerdos, la región no puede permanecer bloqueada. La dirigente popular ha expuesto su programa de Gobierno en la Asamblea, buscando el respaldo necesario para su investidura, pero las negociaciones con la formación de Abascal siguen siendo un punto clave de tensión. Guardiola ha recordado que su llegada a la presidencia se produjo con el apoyo de Vox, pero ha admitido que actualmente esa situación ha cambiado, afirmando que "cada uno defendemos con pasión nuestros programas". La dirigente popular ha asegurado que lleva "tendiendo la mano a Vox mucho tiempo" y se ha mostrado confiada en conseguir su voto favorable, a pesar de las discrepancias.
El escenario parlamentario extremeño se presenta complejo. Si María Guardiola no logra la mayoría absoluta (los 33 escaños necesarios de los 65 que componen la Cámara) en la votación de este miércoles, se abriría la puerta a una segunda votación el próximo viernes 6 de marzo. En esta segunda instancia, bastaría con una mayoría simple, es decir, el apoyo de los 29 diputados del PP y la abstención de Vox, para que fuera investida. Sin embargo, el Reglamento de la Asamblea contempla la posibilidad de convocar tantos plenos como sean necesarios. Si para el 4 de mayo no se ha logrado elegir a una presidenta, la Cámara quedaría disuelta, lo que obligaría a convocar nuevas elecciones autonómicas, un escenario que nadie desea.
La 'hoja de ruta' de Guardiola para la investidura
El Partido Popular, a pesar de la confianza expresada por Guardiola, ya se prepara para una posible derrota en la investidura. Fuentes del partido advierten que, en caso de no conseguir los apoyos necesarios, la figura de Guardiola no se pondría en duda, si bien su liderazgo ha sido cuestionado por Vox desde el inicio de la campaña electoral. La estrategia popular pasa por intentar negociar con Vox un acuerdo que vaya más allá de la mera investidura, buscando una estabilidad que garantice la gobernabilidad durante toda la legislatura. El objetivo no es solo conseguir la presidencia, sino asegurar la aprobación de los próximos presupuestos y llevar a cabo reformas significativas, como la del sistema sanitario, que se ha señalado como prioritaria para el próximo mandato.
Extremadura, pendiente de un acuerdo para evitar el bloqueo
En Andalucía, la situación es diferente pero comparte la complejidad de las negociaciones postelectorales. Juanma Moreno ha confirmado que aún no ha contactado formalmente con Vox para abordar la investidura, aunque el PP andaluz intentará negociar un acuerdo que otorgue estabilidad al futuro gobierno. Moreno ha puesto a Europa como modelo de acuerdos entre el PP y el PSOE, lamentando que "es una pena que un ejemplo así no pueda haberlo en España". El PP andaluz, con 53 escaños, y Vox, con 15, suman la mayoría absoluta (55 escaños), lo que les permitiría reeditar el pacto que ya alcanzaron tras las elecciones de 2018. En aquel entonces, el acuerdo incluía 37 medidas y se firmó a las cinco semanas de los comicios. La experiencia de negociación previa entre ambas formaciones es un factor a tener en cuenta en el actual contexto político.
El PP intentará negociar con Vox un apoyo que vaya más allá de la investidura para dar estabilidad a la legislatura. El objetivo de los populares no es, por tanto, sacar adelante la elección de Juanma Moreno de cualquier manera si después se abre un periodo de incertidumbre, sino conseguir un acuerdo de largo alcance que permita, como mínimo, aprobar los próximos presupuestos y llevar adelante una reforma en profundidad del sistema sanitario, que es el objetivo que Juanma Moreno ha hecho público para su próximo mandato. Moreno ha vuelto a insistir este lunes en que su intención, dado el amplio respaldo obtenido en las elecciones del pasado 17 de mayo, es conformar un gobierno en solitario.






