El Parlament investigará la amenaza de Vox a ERC
El episodio protagonizado hace unas semanas en el Parlament por el diputado de Vox, Alberto Tarradas, al amenazar con deportar a la parlamentaria de ERC, Najat Driouech, sigue generando repercusión. La Mesa de la Cámara catalana ha solicitado a la Comisión del Estatuto del Diputado que abra una investigación sobre la intervención de Tarradas, a quien se le atribuye un 'señalamiento' contra la diputada republicana. El presidente del Parlament, Josep Rull, anunció la medida tras la denuncia de la diputada de ERC Ana Balsera, quien calificó el acto de Tarradas como un 'señalamiento' durante una de sus intervenciones en el pleno.
El incidente, que ha generado una notable controversia, tuvo lugar mientras se debatía una moción sobre discursos de odio en el deporte. Tarradas, defendiendo el cántico 'Musulmán el que no bote' escuchado en un partido de fútbol, justificó la frase como un acto de 'espontaneidad y alegría de nuestro pueblo'. Sin embargo, la reacción de la Mesa del Parlament se ha centrado en la intervención específica contra Driouech, considerada por muchos como una afrenta al decoro parlamentario y una posible vulneración del código de conducta de la cámara.
Investigación parlamentaria sobre la amenaza de Vox
Los letrados del Parlament han emitido un informe que acredita que existía base legal para expulsar a Tarradas del hemiciclo en el momento en que pronunció las palabras objeto de investigación. El informe, firmado por el letrado mayor Miguel Lluís Palomares, concluye que las declaraciones de Tarradas fueron contrarias al decoro parlamentario, calificándolas de 'carácter ofensivo y discriminatorio por razón de origen o religión'. Por ello, la Mesa activó el procedimiento previsto en el código de conducta, una reacción que el informe considera 'jurídicamente justificada'.
El documento va más allá y señala que el carácter ofensivo de las palabras podría haber fundamentado una llamada al orden y la expulsión del diputado de Vox, e incluso una 'exclusión temporal del ejercicio de sus funciones'. Esta conclusión de los letrados abre la puerta a posibles sanciones para Tarradas, más allá de la investigación interna que ahora se inicia. La actuación de la Mesa del Parlament, pidiendo la intervención de la Comisión del Estatuto del Diputado, subraya la gravedad con la que se ha tomado el incidente. El informe final, consultado por diversos medios, sostiene que había base legal para expulsar a Tarradas del Parlament en el momento en que pronunció esas palabras.
ERC busca marcar un precedente contra el odio
Este suceso pone de manifiesto las tensiones políticas y el debate sobre los límites del discurso en el Parlament de Catalunya. La actuación de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), a través de sus diputadas y de la propia Mesa de la Cámara, busca marcar un precedente en la lucha contra las manifestaciones de odio y discriminación en el ámbito institucional. La investigación sobre Alberto Tarradas será clave para determinar las responsabilidades y las posibles consecuencias de sus palabras, en un contexto donde el respeto y el decoro parlamentario están bajo escrutinio constante. El letrado mayor, Miguel Lluís Palomares, firma el texto que concluye que las palabras de Tarradas fueron contrarias al decoro parlamentario y tuvieron un 'carácter ofensivo y discriminatorio por razón de origen o religión'.
Los letrados acreditan que se podía expulsar del Parlament a Tarradas (Vox) por amenazar con deportar a Driouech (ERC). La Mesa de la Cámara catalana pidió a los letrados un informe para analizar si el ataque tenía "recorrido judicial" por la vía penal, además de activar el procedimiento interno, y elevó el caso a la comisión del estatuto de los diputados. Un primer borrador del documento apuntaba que había "poco margen" para llevar las declaraciones ante los tribunales. Sin embargo, el informe final sostiene que existía base legal para expulsar a Tarradas del Parlament e incluso para acordar una "exclusión temporal de sus funciones".






