El Banco de España da un aviso clave ante la avalancha digital
El dinero en efectivo, ese viejo conocido que muchos daban por amortizado, ha recibido un inesperado espaldarazo. El Banco de España, el guardián de la estabilidad financiera en España, ha lanzado un aviso que resuena en plena era digital: a pesar del imparable avance de Bizum, las tarjetas y los pagos móviles, el metálico sigue siendo el rey para una parte significativa de la población. Y no solo eso, sino que la entidad supervisora recomienda tener una reserva en casa, un consejo que cobra especial relevancia tras episodios pasados y ante la incertidumbre de futuros apagones.
El efectivo se resiste al empuje digital
Los pagos para cantidades muy pequeñas se decantan cada vez más por la tarjeta o, sobre todo, por Bizum. Sin embargo, los datos pintan un panorama mucho más complejo. Según el IV Estudio “Percepción y hábitos de los españoles respecto al sector bancario” de Nickel, el 73,7% de los españoles utilizaba efectivo cada semana, mientras que un 42,2% declaraba usarlo a diario o casi a diario. Estas cifras se mantienen estables respecto al año anterior, desafiando la narrativa de su inminente desaparición.
El Estudio sobre hábitos en el uso del efectivo 2025 del Banco de España confirma esta tendencia: un 57% de los consumidores sigue utilizando el efectivo como medio de pago principal en sus compras en establecimientos físicos, y un 55% de la ciudadanía lo utiliza a diario. Si bien se observa una ligera disminución respecto a años anteriores, el metálico conserva su posición hegemónica para una parte considerable de las transacciones cotidianas.
La paradoja: más digitalización, pero más efectivo guardado
La digitalización avanza a pasos agigantados, ofreciendo ventajas y facilidades innegables. No obstante, el uso del dinero en efectivo sigue siendo mayoritario en muchos ámbitos. Un hecho que sorprende incluso al propio Banco de España. Concretamente, la reserva de dinero en efectivo que los ciudadanos mantienen por precaución ha experimentado un notable incremento, pasando del 0,6% en 2023 al 1,4% en 2025, según el Informe de Inclusión Financiera 2025 del propio organismo.
Este fenómeno, que el Banco de España califica de “auténtico motivo de sorpresa”, se produce en un contexto donde el efectivo sigue siendo un pilar fundamental. “Entre otros canales más residuales, llama la atención la reserva de efectivo que los propios usuarios mantienen consigo por motivos de precaución, cuyo uso se ha más que duplicado”, detalla el informe.
El acceso al efectivo: un desafío creciente
A pesar de su persistente uso, el acceso al efectivo se ha convertido en un problema para muchos españoles. El Informe de Inclusión Financiera 2025 del Banco de España revela que el 78,6% de la población acudía habitualmente a un cajero automático en 2025, consolidándose como el principal canal para retirar dinero. Las oficinas bancarias, aunque secundarias, aún son utilizadas por el 8,4%.
Sin embargo, el cierre de sucursales bancarias y la proliferación de cajeros automáticos en zonas rurales ha generado dificultades. Las alternativas impulsadas por la banca, como Correos Cash o el cashback en comercios, apenas logran implantarse y mantienen un uso residual. Según el estudio, solo un 6,3% de quienes conocen el servicio de Correos lo ha utilizado, y el cashback tampoco supera el 13% de uso puntual entre quienes lo conocen.
El aviso del Banco de España: efectivo para emergencias
Ante este escenario de convivencia entre lo digital y lo físico, el Banco de España ha emitido una recomendación clara: tener una reserva de dinero en efectivo en casa. El supervisor del sistema bancario español aconseja mantener entre 70 y 100 euros en billetes y monedas por cada miembro de la unidad familiar. El motivo principal es la preparación ante emergencias, como el apagón que afectó a España hace poco más de un año.
“Es el único medio de pago que podemos utilizar hoy en día sin un equipo, electricidad o internet”, expone el Banco de España en su blog. Aquel apagón provocó una caída del gasto con tarjeta física del 40% y del comercio electrónico del 54%, con un descenso estimado del 34% en el consumo agregado. El organismo recuerda que “no podemos asegurar que no vuelva a ocurrir un apagón o emergencias análogas”, subrayando la importancia de estar preparados para eventos imprevistos.
Aunque la digitalización avance cada vez a mayor ritmo, y pese a las ventajas y facilidades que ofrecen las formas de pago digital, el uso de dinero en efectivo sigue siendo mayoritario.
