España se siente sana pese al reto demográfico: el 74% percibe buena salud
El 74% de la población española percibe su salud como buena o muy buena. Este dato emerge con fuerza en un contexto global donde el envejecimiento demográfico plantea desafíos sin precedentes para los sistemas sanitarios y de asistencia social. A pesar de que el porcentaje de personas mayores de 60 años casi se duplicará a nivel mundial para 2050, España muestra una notable resiliencia en la percepción de su propio bienestar. Esta mejora sostenida en la autopercepción de la salud, que ha pasado del 65% en 1987 al 74% en 2023, se convierte en un faro de optimismo frente a las proyecciones demográficas.
El panorama mundial dibuja un escenario complejo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que todos los países se enfrentan a retos importantes para garantizar que sus sistemas de salud y de asistencia social estén preparados para afrontar ese cambio demográfico. En 2050, se prevé que el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos. Esta realidad exige una planificación y adaptación urgentes. El ritmo de envejecimiento es cada vez más acelerado; en 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años. Para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más. El número de personas de 80 años o más se triplicará entre 2020 y 2050, alcanzando los 426 millones.
Desafíos globales y la situación en España
En América Latina y el Caribe, este envejecimiento ocurre a un ritmo más rápido que en cualquier otra región. Esto impulsa un fuerte aumento en la necesidad de ayuda para las actividades de la vida diaria. Sin embargo, la mayoría de los países de la región ofrecen servicios de atención muy limitados. Las familias, y en particular las mujeres, suelen cubrir este vacío. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) considera los servicios de cuidados de larga duración como un componente crucial para los sistemas de protección social.
Dentro de España, los datos reflejan una realidad más matizada. Si bien la percepción general de la salud es positiva, existen diferencias significativas según la clase social. El 83% en la clase más alta declara buena o muy buena salud, frente a un 70% en la clase más baja. En cuanto a las causas externas de mortalidad, los datos provisionales de 2024 del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran una tendencia decreciente en los fallecimientos por suicidio. Se registraron 3.846 suicidios, un 6,6% menos que el año anterior. Esto ocurrió dentro de un total de 18.304 fallecimientos por causas externas. Esta disminución, aunque positiva, subraya la importancia de seguir abordando la salud mental como una tendencia prioritaria.
El futuro de la salud y el bienestar en España
Las tendencias emergentes en el ámbito de la salud, como la inteligencia artificial, la microbiota o la salud hormonal femenina, comienzan a perfilar el futuro de la dermofarmacia y otros sectores. Estos avances, junto con la continua necesidad de adaptar los sistemas de asistencia social al envejecimiento poblacional, configuran el complejo mosaico de la salud en España. Nuestro país, con una población que mayoritariamente se siente sana, se enfrenta al reto de mantener este bienestar. Debe prepararse para las demandas de una sociedad cada vez más longeva, integrando tanto los avances tecnológicos como las políticas sociales necesarias.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que todos los países se enfrentan a retos importantes para garantizar que sus sistemas de salud y de asistencia social estén preparados para afrontar el cambio demográfico. En 2050, el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos. El ritmo de envejecimiento de la población es mucho más rápido que en el pasado. En 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años. Entre 2015 y 2050, el porcentaje de los habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% al 22%. En todo el mundo, las personas viven más tiempo que antes. Hoy la mayor parte de la población tiene una esperanza de vida igual o superior a los 60 años. Todos los países del mundo están experimentando un incremento tanto de la cantidad como de la proporción de personas mayores en la población.






