¿Por qué cambió de opinión?
La fiscal del caso Plus Ultra, María Luisa Llop, ha abroncado a los peritos que se atrevieron a cuestionar la limpieza del rescate de 53 millones de euros otorgado por el Gobierno de Pedro Sánchez a la aerolínea. Visiblemente contrariada, la representante del Ministerio Público llegó a espetar a los expertos: "¡No! ¡Escúcheme!". Este incidente, ocurrido durante una vista clave en la Audiencia Nacional, pone de manifiesto las enormes tensiones que rodean esta investigación.
El pulso se vivió en el Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, donde se celebró un careo para confrontar las versiones. Por un lado, los peritos independientes del despacho Martín Molina, quienes sostienen que la aerolínea ya se encontraba en una situación de quiebra inminente antes de recibir la inyección millonaria del Ejecutivo. Por otro, la fiscal Llop, cuya actuación previa ha generado sorpresa.
El rescate millonario bajo la lupa
El rescate de Plus Ultra, aprobado por el Gobierno de Sánchez en plena pandemia, ha sido uno de los puntos más controvertidos de la gestión económica del Ejecutivo. La cifra de 53 millones de euros, destinada a una aerolínea de menor tamaño, generó desde el principio dudas sobre su justificación y legalidad. La investigación inicial buscaba determinar indicios de malversación, prevaricación, cohecho o tráfico de influencias.
La fiscal Llop: del archivo a la bronca contra los peritos
Lo que llama poderosamente la atención es el giro de guion protagonizado por la propia fiscal Llop. En 2023, la representante del Ministerio Público defendió con vehemencia el archivo de la primera investigación judicial. Respaldó el sobreseimiento de las actuaciones, concluyendo que no existían indicios suficientes de delito y argumentando que Plus Ultra cumplía los requisitos para ser considerada una empresa estratégica, cuya desaparición podría haber afectado a la competencia.
Reapertura y nuevas imputaciones
Sin embargo, el caso dio un vuelco inesperado. Tras ser remitido a la Audiencia Nacional, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4, José Luis Calama, acordó la reapertura de la investigación. Las diligencias apuntan ahora a figuras de alto nivel, incluyendo la posible imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por delitos como organización criminal, tráfico de influencias, falsedad o blanqueo de capitales.
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha incorporado al sumario mensajes que sugieren una presunta trama para influir en el procedimiento, apuntando incluso a la "amiga" que ocupa la fiscalía jefe.
La firmeza con la que la fiscal Llop ha abroncado ahora a los peritos, en contraste con su anterior defensa del archivo, deja muchas preguntas en el aire. ¿Qué presiones podrían haber rodeado este polémico rescate y el verdadero desarrollo de los acontecimientos? La actuación de la fiscal Llop ha sido calificada de "muy dura" por los peritos, quienes se mantienen firmes en sus argumentos.





