Siete TV, el canal de los ‘rebeldes’ de Prisa, arranca en otoño
El Consejo de Ministros ha dado este martes el espaldarazo definitivo a la nueva cadena de televisión digital terrestre (TDT) de ámbito nacional. La licencia, tras un proceso de adjudicación intenso y muy esperado, recae en el consorcio Siete (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo SL). Este proyecto está liderado por un grupo de accionistas críticos del Grupo Prisa y cuenta con el asesoramiento de pesos pesados del sector audiovisual español.
La televisión en abierto en España se prepara para recibir a un nuevo contendiente que promete dar batalla desde el primer día. El proyecto, que se venía gestando con discreción pero a gran velocidad, aterriza con la misión de convertirse en la “séptima gran cadena nacional”, compitiendo directamente con los operadores ya establecidos.
Un consorcio con ambición y experiencia
El consorcio Siete está conformado por accionistas minoritarios de Prisa, entre los que se encuentran Andrés Varela Entrecanales (vinculado a Global Alconaba), Adolfo Utor (presidente de Baleària) y Diego Prieto. La figura clave detrás de la propuesta estratégica es José Miguel Contreras, cofundador de Globomedia y La Sexta, quien ha jugado un papel fundamental en el diseño del proyecto. El cuarto socio principal es el empresario argentino José Luis Manzano, vinculado al grupo Telefe, que aporta una participación del 25% y avala la experiencia audiovisual del consorcio.
La adjudicación, materializada por el Gobierno, cierra uno de los concursos más relevantes en el sector en los últimos años. La nueva licencia TDT tendrá una duración de 15 años, prorrogables por un periodo similar, siempre que se cumplan los requisitos legales.
Programación de actualidad y producción nacional
Las primeras líneas maestras del proyecto de Siete TV apuntan a una programación fuertemente anclada en la actualidad, el directo y la producción nacional. La estrategia busca diferenciarse en un panorama audiovisual cada vez más fragmentado, apostando por la información, el análisis y formatos de actualidad que conecten con la audiencia desde el inicio. Se prevé una combinación de rostros conocidos del periodismo tradicional con perfiles emergentes del ámbito digital.
La exigencia legal marca un plazo estricto: la nueva cadena deberá iniciar sus emisiones antes de que finalice el presente año 2026. La expectativa es que Siete TV encienda sus transmisores en otoño, posicionándose para un periodo de alta demanda informativa.
El giro que revoluciona la TDT
Este movimiento supone un vuelco significativo en el panorama audiovisual español. El consorcio Siete se impone así en un concurso donde competían otros aspirantes, cerrando un capítulo crucial en la asignación de frecuencias. El Gobierno, a través del Consejo de Ministros, ha materializado la adjudicación, dando luz verde a un proyecto que promete dinamizar la oferta de televisión en abierto en España.
El nuevo canal de la TDT se adjudica a los 'rebeldes' del grupo Prisa, cercanos a Moncloa. El panorama audiovisual español acaba de vivir un vuelco significativo que, aunque esperado, cierra uno de los procesos más intensos sobre la adjudicación de un nuevo canal de la TDT.
El Consejo de Ministros ha materializado la adjudicación de la nueva licencia de Televisión Digital Terrestre (TDT) de ámbito nacional. Como se venía anticipando en el sector, la frecuencia en abierto ha ido a parar al consorcio Siete (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo). Esta empresa está administrada por Andrés Varela Entrecanales y vinculada al grupo de accionistas de Prisa agrupados en torno a Global Alconaba. Se trata de una alianza empresarial capitaneada por los llamados "rebeldes" del grupo Prisa y que cuenta con el asesoramiento estratégico de un veterano de los medios: José Miguel Contreras.
Esta adjudicación cierra un proceso que arrancó formalmente con la convocatoria del concurso en octubre de 2025. Se ha resuelto con celeridad para que la nueva cadena pueda encender sus emisiones antes de que termine 2026 y arranque 2027, año de elecciones. La duración de la licencia será de 15 años y será susceptible de renovación por el mismo plazo, siempre que se cumplan los requisitos previstos en la Ley 13/2022, de 7 de julio.
El proyecto cuenta con la participación a partes iguales y a través de diferentes sociedades de tres accionistas de Prisa: Andrés Varela, que lidera el proyecto desde el punto de vista industrial; Diego Prieto, empresario del sector sanitario; y Adolfo Utor, presidente de Baleària.
