Trump protegió a Delcy Rodríguez de la justicia para estabilizar Venezuela
La Administración Trump impartió órdenes directas a los fiscales federales de Miami para paralizar las investigaciones contra Delcy Rodríguez, la actual presidenta de Venezuela. Esta decisión, revelada por la agencia Associated Press (AP), busca proteger a la figura chavista de posibles acusaciones penales en Estados Unidos. La medida se enmarca en la estrategia de Washington para estabilizar la situación política en Venezuela y facilitar la inversión norteamericana en el país sudamericano. Donald Trump ha calificado a Rodríguez como una “magnífica persona”.
La Administración Trump, según AP, instruyó a los fiscales para detener cualquier investigación criminal relacionada con Delcy Rodríguez. El objetivo principal de esta directiva es evitar torpedear los esfuerzos de Trump por estabilizar Venezuela y avanzar en la normalización de relaciones. La orden busca aliviar la presión sobre la presidenta venezolana y permitir la entrada de inversión estadounidense, aprovechando las mayores reservas de petróleo del mundo.
Delcy Rodríguez había sido un objetivo prioritario para la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) desde 2018. Sin embargo, la mandataria venezolana nunca fue imputada formalmente por la justicia estadounidense. No está claro si las órdenes de la Casa Blanca implican que los fiscales hubieran avanzado hacia una acusación formal o si la venezolana estaba implicada en algún delito.
La protección judicial de Washington alivia la presión sobre Rodríguez, quien asumió el poder tras la caída de Nicolás Maduro. Desde su llegada, Venezuela y Estados Unidos han estrechado lazos, facilitando la operativa de empresas norteamericanas en el país y permitiendo a Caracas restablecer conexiones con bancos occidentales.
La nueva relación con Washington ha generado fricciones internas en Venezuela. Las bases chavistas han manifestado su descontento, especialmente tras un “simulacro de evacuación” con aeronaves militares estadounidenses en Caracas. El gobierno de Delcy Rodríguez identificó el evento como un ejercicio protocolario, mientras que la embajada de Estados Unidos lo definió como un “ejercicio de respuesta militar”.
Para sofocar el descontento, el gobierno venezolano recurrió a la memoria de Hugo Chávez. Se afirmó que “el pueblo venezolano jamás se dejará aplastar por imperio alguno”. Esta retórica busca cohesionar a los fieles ante el giro político y la aparente contradicción con la historia reciente del chavismo.
La estrategia de Washington ha conseguido un acercamiento pragmático con Venezuela, asegurando la continuidad de una figura clave en la transición política. El futuro de las relaciones entre ambos países y su impacto regional permanece bajo intenso escrutinio. La Casa Blanca frena las investigaciones contra Delcy Rodríguez, en un movimiento que busca estabilizar la región y facilitar la inversión estadounidense.






